La directora de cine y teatro Ceres Machado ha vuelto a participar en un encuentro en honor a Lorca, esta vez, en la localidad natal del poeta. Se trata del coloquio “Por las ramas del laurel y del arte”, que se celebró el pasado sábado 30 de mayo a las 12:30 horas en el Teatro Federico García Lorca de Fuente Vaqueros.
Rubén García ejerció de moderador e intervinieron, además de Machado, la divulgadora cultural Ana Perea Montes, la bailaora Eva Yerbabuena, el actor Fernando Tejero, el pintor y artista plástico Gorka García Herrera y el actor y director Jorge de Juan. Miguel Poveda, con su Casa Cultural Federico García Lorca, fue el principal impulsor del evento.
En el mes de abril, Ceres Machado guió otro de los coloquios previstos para el estreno del documental de Poveda ‘Enlorquecido, solo el misterio nos hace vivir’. Además de la relación profesional, comparte con el cantaor su pasión por el universo de Lorca. La directora fue acompañada por los melillenses Álvaro Sola y Marisa Escámez a la cita granadina.
El desenlace de la cinta desvelaba, tras un viaje que Poveda emprende para seguir los pasos de Federico, la localización de la casa en la que el poeta pasó su adolescencia. De este proyecto personal surge una pieza audiovisual única. Ahora, el centro que lleva su nombre, la Casa Cultural situada en la Acera del Darro, está llevando a cabo una amplia programación de actividades para los meses de mayo y junio.
La casa original del libro “La casa de Bernarda Alba” o la Huerta de San Vicente, casa-museo de Lorca, están siendo algunos de los escenarios escogidos para la ocasión. Con respecto al coloquio, Machado destaca que fue poco usual y que no se planteó como una conferencia. Más bien, se abordó cómo el autor ha influido en las carreras artísticas de los integrantes de la mesa.
Al ser artistas multidisciplinares, señala la directora melillense, los testimonios fueron variados. “Las influencias eran muy diversas, coincidíamos en muchos puntos, pero luego había otros en los que se formó incluso un poco de debate”. Así, el pueblo de Fuente Vaqueros no se perdió la cita lorquiana.
“Te das cuenta del amor y el orgullo tan grandes que la gente de Fuente Vaqueros siente por Federico García Lorca”. Asegura que se contagiaron de ese amor y respeto; hablaron de su literatura y de su poesía y de que fue un visionario a la hora de tratar ciertos temas en aquella época. Y todo ello en un lugar inmejorable, la tierra en que creció.
El moderador les preguntó en qué momento Lorca los atrapó para siempre. Para Ceres Machado, fue la lectura de sus obras “El Público” y “Comedia inacabada”, como se conoce popularmente a la obra que no terminó porque fue fusilado en el 36. Ahí, él plantea que si el teatro “no traslada, no transporta y no soporta la realidad, ¿para qué hacemos teatro?”.
Es decir, se muestra su dimensión más allá del ocio y el divertimento, es un teatro “que plasma la realidad aunque duela”. El contenido de “El Público” es, además, poco habitual para haber sido escrito en los años 20 tratando temas como la homosexualidad. Otro de los encuentros del fin de semana transcurrió en el Cortijo de Daimuz, una finca rústica emplazada en la Vega de Granada, en el término municipal de Pinos Puente.
Un momento histórico por ser la primera vez que este espacio se abre al público para un evento cultural, la casa donde Lorca pasó su infancia más que en Fuente Vaqueros y que ejemplifica a la perfección los elementos que forman parte del universo lorquiano. Ceres Machado asistió como invitada.
Jorge de Juan y Fernando Tejero protagonizaron una lectura dramatizada de textos adaptados de Lorca escritos durante su juventud, y hubo también música en directo. El broche de oro fue la lectura dramatizada de Ana Belén de “Las nanas de España”, la conferencia que el autor impartió en 1928 sobre las canciones de cuna tradicionales.
Este cortijo era de su padre, y pese a que Federico no pasó mucho tiempo allí, se piensa que todos los símbolos del universo lorquiano nacen de aquel lugar, no de Fuente Vaqueros. Esos elementos están presentes en su “Romancero gitano” y en la Trilogía rural “Bodas de sangre”, “Yerma” y “La casa de Bernarda Alba”. El agua, la luna o la tierra partirían, según creen los historiadores, de la casa de campo.
“Cuando vas al Cortijo de Daimuz, como a mí me pasó el sábado, comprendes perfectamente cómo puede construir todo su imaginario de la Andalucía rural mucho más fácilmente que en Fuente Vaqueros”. El cortijo y las tierras están en medio de la nada, por lo que el silencio y la soledad se hacen más notables y la luna, que se repite en sus textos, es la “reina soberana” de la noche.
La Casa Cultural Federico García Lorca es una de las principales promotoras de la vida y obra del poeta. Gracias a estas dos actividades, Ceres Machado ha podido descubrir y entender mejor el universo que construyó Lorca, que es además una gran inspiración para la directora melillense.








