La Fundación Melilla Ciudad Monumental se mantiene a la espera de que el Patronato de Turismo formalice la cesión de los quioscos de Melilla la Vieja para poder avanzar en su renovación y en la licitación de dichos espacios, ubicados en la plaza de Armas y la plaza de Estopiñán.
Francisco Díaz, presidente de la Fundación, ha explicado a los medios que, una vez se produzca esa cesión, se pondrá en marcha un pliego provisional, que abarque entre los meses de agosto y octubre.
En este sentido, ha recordado que a partir de noviembre comienza el montaje del Belén del Foso del Hornabeque, lo que obliga a cerrar el acceso a esta zona y condiciona los plazos de la concesión.
Renovación
Por otro lado, Francisco Díaz ha confirmado que la Fundación estudia la posibilidad de renovar estas instalaciones, al considerar que los actuales quioscos presentan un notable estado de deterioro y han agotado su vida útil.
No en vano, el presidente de la Fundación ha afirmado que estas instalaciones se encuentran en un claro estado de deterioro, lo que hace que ya estén del todo amortizados.
"Estos quioscos fueron instalados por Javi Mateo cuando era viceconsejero de Turismo y presidente del Patronato, en un proyecto para la dinamización del turismo en el Pueblo. Con todos estos años, creo que los quioscos ya han cumplido con su función".
Por ello, ha destacado que es el momento de buscar otra alternativa, con un quiosco con mayor amplitud y que cuente con un servicio anexo. "Estamos pensando en la vía más correcta para hacerlo", dijo.
Asimismo, Francisco Díaz ha adelantado que el futuro pliego de condiciones será "más exigente" y estará orientado a garantizar la apertura y el funcionamiento continuado del servicio.
"Es una concesión para ejercer una actividad económica. Lo que no me cabe en la cabeza es apalancarse en el en el en el quiosco y cerrarlo y abrirlo cuando tú quieras".
Entre las medidas que se estudian figura la inclusión de cláusulas que permitan sancionar e, incluso, revocar la concesión en caso de cierres prolongados e injustificados, con el objetivo de asegurar que estos espacios permanezcan al servicio de los ciudadanos.
"La Administración se tiene que cubrir y cuando cede algo a una a un autónomo, una empresa o a un hostelero; se tiene que preocupar de que ese bien se ponga a disposición de todos los ciudadanos. Ahora mismo hemos estado 2 años y medio con esa posibilidad hurtada. Eso no tiene ningún sentido, eso es lo que hay que evitar".
Por el momento, la Fundación apuesta por abordar el proceso "con calma" y elaborar un pliego de condiciones "sólido y bien definido", que siente las bases de la futura concesión, prevista a partir del próximo año 2027.
El objetivo, según ha concluido Díaz, es que la empresa adjudicataria conozca desde el primer momento cuáles son sus obligaciones y garantice la prestación continuada de un servicio que contribuya a dinamizar Melilla la Vieja y a mejorar la experiencia de vecinos y visitantes.








