• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
viernes 12 de diciembre de 2025   - 03:46 CET
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Opinión

Aparcacoches

Zonas de aparcamiento gratuito en calles de Melilla se han convertido en territorio ‘gorrilla’. No son pocos los que se sienten incómodos con esta situación

por Tania Costa
14/02/2019 07:58 CET

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Las zonas de aparcamiento gratuito en Melilla se han convertido en un nicho de empleo para aparcacoches que piden la voluntad y, de paso, se ofrecen a lavar el vehículo o a ayudar a conductores inexpertos a maniobrar sin llevarse por delante objetos inimaginables.

El problema es que la propina no es exactamente voluntaria y son varios los melillenses que nos han transmitido su malestar con la casi obligatoridad de pagar un euro por dejar el vehículo, por ejemplo, frente al Brisamar. A la gente no le gusta tener que pagar por lo que es y debería ser gratis.

Hay zonas de Melilla en las que se agradece la presencia de los aparcacoches porque en realidad terminan vigilando que no pase un bandolero, de los muchos que abundan en nuestras calles, y te arranque un retrovisor o te deje sin el equipo de música o sin cualquier otra cosa que te hayas dejado dentro de tu vehículo.

Pero no siempre es así. Hace una semana al bajar del coche se me cayó el teléfono. Me di cuenta cuando llegué a mi casa. Regresé inmediatamente, pero ni rastro. Hice el camino de vuelta, perdí toda la tarde y nada.

Casi dos horas después, agotada de buscar en todas partes, me metí en Internet y utilizando el dispositivo de búsqueda, localicé la señal de mi teléfono moviéndose nerviosamente por la zona donde suelo aparcar mi vehículo a diario.

Los aparcacoches que lo tenían ignoraron el mensaje que salía en la pantalla del teléfono, pidiendo por favor que devolvieran en la Comandancia de la Guardia Civil. Tuve suerte y gracias a un agente de la Benemérita pude recuperarlo.

Los ‘gorrillas’ hicieron como que lo acababan de encontrar en el suelo. Como si yo no hubiera visto a través de la pantalla del ordenador la taquicardia con que se desplazaba la señal de una calle a la otra, en círculos y por la misma zona. En fin, lo importante es que lo recuperé y esto, de paso, me obliga a creer en los milagros.

Tuve mucha suerte. Lo sé, pero no siempre ocurre así. Hay gente muy harta de tener que pagar a los gorrillas por temor a que le rayen el coche. La pregunta es la de siempre: ¿dónde está la Policía?

Los aparcacoches no molestan sólo en Melilla. En muchas grandes ciudades los sancionan por invador la vía pública, porque la mendicidad no es delito. Tampoco lo es que se acerquen a los conductores a pedir dinero.

En Murcia, por ejemplo, el año pasado se pusieron más de un millar de multas por infracciones de tráfico a los aparcacoches. ¿Cayó alguna en Melilla?

Algunos aparcacoches llevan tiempo en la misma calle y se han convertido en una cara conocida. La gente se acostumbra a verlos y no resultan molestos a la mayoría de los habituales de la zona.

Pero no siempre es así. No estoy animando a hacer redadas. Sólo quiero hacerme eco de las quejas que hemos recibido. La cosa no está como para dejarse un euro todos los días al dejar el coche para ir a trabajar o al hacer la compra. La propina tiene que ser voluntaria.

Cuando hay un solo gorrilla, los conductores no se sienten intimidados, pero cuando se acercan en coro, como ocurre en la Plaza de España, a ver quién es el valiente que se niega a soltar el dinero.

Pero de la misma manera que hay quienes se sienten violentados con la presencia de gorrillas en nuestras calles, los hay que prefieren que se dediquen a aparcar coches en la ciudad porque de algo tendrán que vivir. Es complicado cerrar el grifo de la noche a la mañana, pro algo habrá que hacer. Al final, pagamos los de siempre.

Tags: La Jabalina

RelacionadoEntradas

Somos mientras estamos renovándonos para revivirnos

hace 10 horas

España y los reactores nucleares de isótopos radiactivos

hace 4 días

Diciembre, el brillo y la bruma

hace 5 días

Tiempo para el encuentro, no para el encontronazo

hace 5 días

Constitución, 47

hace 6 días

Los 28 puntos de Trump para Ucrania y la UE

hace 2 semanas

Lo más visto

  • El Gobierno local desmiente amenazas y persecución en el cierre del local del Puerto Noray

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Ciudad aclara que El Cielo tenía un informe negativo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Somos Melilla pide al Gobierno "humanidad" y una solución inmediata a la situación de Fran Antón

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Fran Antón se encadena a “El Cielo” y declara una huelga de hambre tras la clausura policial

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Policía Local detiene a dos personas con casi 3,5 kilos de hachís

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023