El principal responsable de una red criminal dedicada al fraude en la compraventa de vehículos de segunda mano por internet ha ingresado en prisión tras ser detenido por la Policía Nacional. El arresto se produjo en las inmediaciones de la estación de tren María Zambrano, en Málaga, gracias a la intervención de agentes de la Brigada Móvil de la Comisaría Provincial. El detenido portaba en su bandolera un total de once tarjetas bancarias, ninguna de ellas a su nombre, con las que realizaba extracciones de efectivo en cajeros de diferentes municipios.
La investigación, aún en curso, se enmarca dentro de la operación denominada “Yaris”, iniciada en septiembre de 2024 por la Jefatura Superior de Policía de Melilla tras la denuncia de una víctima. El ciudadano afectado relató haber sido estafado en la compra de un vehículo ofertado a través de redes sociales.
Tras mantener un contacto prolongado con la supuesta vendedora, quien le facilitó fotografías del coche y un documento nacional de identidad aparentemente auténtico, accedió a realizar una transferencia de 3.000 euros. Desde entonces, no volvió a tener noticias de la otra parte.
Los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de Melilla asumieron el caso y, tras una investigación exhaustiva, lograron destapar una red criminal altamente organizada. Hasta el momento, se han identificado a cinco presuntos responsables implicados en delitos de estafa masiva y blanqueo de capitales. La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones conforme se avanza en el análisis de otros casos.
La red operaba en todo el territorio nacional, afectando a víctimas localizadas en múltiples localidades como Zaragoza, Vigo, Orense, Valladolid, Valencia, Ibiza, Dos Hermanas, Torremolinos, Leganés, Lugo, Huelva, Vitoria y muchas más. En todos los casos detectados, los autores empleaban un mismo patrón: publicar anuncios de vehículos a precios muy por debajo del mercado, utilizando siempre las mismas fotografías, contratos y una identidad falsificada.
El modus operandi seguía un esquema claro. En primer lugar, captaban a las víctimas mediante anuncios llamativos en plataformas de compraventa online. Los interesados eran contactados por una supuesta propietaria del coche, que ofrecía información detallada, fotografías del vehículo y una copia de un DNI auténtico, aunque perteneciente a una persona ajena a la red. La comunicación se mantenía por redes sociales o aplicaciones de mensajería, generando una sensación de confianza que culminaba con la exigencia del pago por transferencia bancaria.
Una vez recibida la transferencia, cesaba toda comunicación con la víctima. Paralelamente, la red había creado empresas ficticias, con páginas web diseñadas para aparentar ser intermediarias legales en la operación. Esto reforzaba la apariencia de legitimidad y contribuía a que los compradores cayeran en el engaño.
Los fondos obtenidos eran depositados en cuentas bancarias abiertas a nombre de terceros, conocidos en el ámbito policial como “mulas financieras”. Estas personas, plenamente conscientes de su participación, facilitaban sus datos y cuentas a cambio de una compensación económica. La red fragmentaba las retiradas de dinero en múltiples extracciones desde cajeros automáticos, dificultando así el rastreo y facilitando el blanqueo de los fondos.
En total, las cuentas investigadas acumulaban más de 620.000 euros procedentes de las estafas. El juez decretó el bloqueo de los fondos localizados hasta la fecha, cuyo saldo asciende a 622.919 euros. Esta cifra podría aumentar en las próximas semanas a medida que se identifiquen nuevas víctimas y se analicen más operaciones sospechosas.
El trabajo coordinado entre la Policía Nacional de Melilla y otras jefaturas policiales del país ha sido clave para desarticular este entramado. Desde la Policía se ha solicitado la colaboración de otras comisarías para seguir identificando implicados y posibles damnificados.
Además, las autoridades recuerdan a la ciudadanía la importancia de extremar las precauciones en las compras por internet, especialmente cuando se trate de productos de alto valor como los vehículos. Se recomienda desconfiar de precios excesivamente bajos, verificar la identidad del vendedor, evitar realizar pagos sin garantías y no compartir información personal o bancaria con desconocidos.
El caso ha puesto de manifiesto una vez más los riesgos asociados al comercio digital sin intermediarios de confianza. Gracias a la actuación de los agentes, se ha conseguido frenar una red que causó un importante perjuicio económico a numerosos ciudadanos.








