Las ejecuciones hipotecarias registradas en Melilla han mostrado una evolución irregular durante el último lustro, con altibajos anuales. Según los del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2021 y 2025 se iniciaron en la ciudad 45 procedimientos de este tipo.
Este proceso judicial se inicia cuando el titular de una hipoteca deja de pagar el préstamo y la entidad acreedora reclama la deuda utilizando el inmueble como garantía. La estadística recoge concretamente las certificaciones que se inician y se inscriben en los Registros de la Propiedad, lo que constituye el primer paso formal de un procedimiento que, si no se resuelve, puede desembocar en la pérdida del inmueble, ya sea mediante un embargo del bien o mediante el desahucio.
La información incluye todo tipo de fincas, tanto rústicas como urbanas, aunque en Melilla, al igual que ocurre en la mayor parte del país, estas acciones se concentran principalmente en propiedades urbanas y, dentro de ellas, en viviendas. Los datos reflejan que en 2021 se registraron en Melilla un total de siete ejecuciones hipotecarias. De ellas, cuatro correspondieron a viviendas y tres a otro tipo de fincas urbanas. En 2022 se produjo un aumento, con 11 casos, lo que supuso un incremento del 57% respecto al ejercicio anterior. En 2023 la cifra volvió a reducirse hasta cinco acciones.
Sin embargo, el número de procedimientos volvió a aumentar en 2024. Ese año se iniciaron 12 ejecuciones hipotecarias, la cifra más elevada del último lustro. De ellas, diez afectaron a hogares y dos a otros inmuebles urbanos. En 2025, último ejercicio con datos disponibles, se registraron diez resoluciones en la ciudad. Ocho correspondieron a viviendas, una a solares y otra a otro tipo de propiedad urbana.
La vivienda concentra seis de cada diez ejecuciones
Si se analiza el conjunto del periodo 2021-2025, las viviendas representan la mayor parte de los procedimientos iniciados en Melilla. De las 45 ejecuciones hipotecarias registradas en estos cinco años, 27 afectaron a casas. Esto significa el 60% de los expedientes iniciados en la ciudad durante este tiempo. El resto se repartió entre otras fincas urbanas (17 casos) y solares, con una única ejecución hipotecaria.
El peso de la vivienda ha variado según el año. En 2024, por ejemplo, las diez ejecuciones sobre viviendas representaron el 83,3% del total. En 2025 el porcentaje también fue elevado, con un 80% de los procedimientos vinculados a este tipo de inmuebles. En cambio, en 2022 la situación fue distinta y solo dos de las 11casos anotados afectaron a residencias, lo que supuso apenas el 18,2% del total, mientras que la mayoría correspondió a otras propiedades urbanas.
Aumento de ejecuciones en 2025 en España
La evolución registrada en Melilla se enmarca en un contexto nacional marcado por un repunte de las ejecuciones hipotecarias en el último año. Según el INE, en 2025 se inscribieron en España 22.879 certificaciones iniciadas, lo que supone un aumento del 12,4% respecto al año anterior.
Dentro de ese total, 13.069 correspondieron a residencias propiedad de personas físicas. De ellas, 10.850 eran viviendas habituales, lo que representa un incremento del 21,4% respecto a 2024. Las restantes 2.219 correspondieron a casas que no constituían el hogar habitual de sus propietarios, tras aumentar un 23,5%. La mayoría de estos procedimientos afecta a casas de segunda mano. En concreto, el 92,4% de las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas registradas en 2025 correspondió a inmuebles usados, frente al 7,6% que afectó a nuevos.
Otro aspecto relevante es la antigüedad de las hipotecas afectadas. Una parte importante de los procedimientos iniciados en 2025 está vinculada a préstamos firmados durante los años previos a la crisis financiera. En concreto, el 15,6% de las ejecuciones correspondió a hipotecas constituidas en 2007, el 13,8% a préstamos firmados en 2006 y el 10,1% a los formalizados en 2005.
En conjunto, casi la mitad de las ejecuciones hipotecarias iniciadas el pasado año —el 48%— está relacionada con créditos firmados entre 2005 y 2008, en pleno auge del mercado inmobiliario previo al estallido de la crisis.
A pesar de los repuntes puntuales registrados en algunos ejercicios, el volumen de ejecuciones hipotecarias en Melilla se mantiene relativamente reducido en comparación con otras zonas del país. Las 45 ejecuciones hipotecarias iniciadas en los últimos cinco años reflejan un fenómeno de dimensión limitada en términos absolutos, aunque con variaciones anuales que evidencian la sensibilidad del indicador en mercados inmobiliarios pequeños.








