El presidente de la Autoridad Portuaria de Melilla, Manuel Ángel Quevedo, ha reconocido que, a día de hoy, no existen novedades sobre la prórroga de los contratos marítimos ni sobre un posible cambio en los barcos que operan las rutas con la ciudad, una situación que, según ha señalado, se prolonga en el tiempo sin avances concretos.
Quevedo ha explicado que, pese al paso de los meses, no se han producido noticias relevantes al respecto. En este sentido, ha recordado que ya hace tiempo manifestó su previsión de que los contratos acabarían prorrogándose, una posibilidad que sigue considerando probable ante la falta de resoluciones definitivas.
En paralelo, ha apuntado que el presidente de la Ciudad Autónoma mantendrá próximamente una reunión con la compañía Baleària, en un contexto marcado por el proceso abierto en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este procedimiento analiza la operación por la cual Baleària podría asumir activos de Naviera Armas, aunque todavía quedan aspectos pendientes de resolución que afectan directamente a Melilla.
Según ha detallado, la CNMC ya ha autorizado algunas rutas dentro de esta operación, pero no las que conectan la ciudad melillense con la península a través del mar de Alborán. Estas conexiones, que incluyen los enlaces con Málaga, Motril y Almería, siguen a la espera de una decisión definitiva por parte del organismo regulador.
En este contexto, Quevedo ha señalado que, en caso de que Baleària se haga finalmente con estas rutas, se abriría la puerta a mejoras en el servicio. Entre ellas, ha destacado la posibilidad de que se sustituyan los actuales buques por otros de mayor calidad y se ajusten los horarios para hacerlos más adecuados a las necesidades de los usuarios.
El presidente de la Autoridad Portuaria ha mostrado su convencimiento de que, si se produce este escenario, se solicitará de forma inmediata una mejora en la flota. En concreto, ha señalado que uno de los cambios prioritarios sería la sustitución del buque Volcán de Timanfaya, al considerar que no responde a las expectativas de los melillenses.
Asimismo, ha hecho referencia a la situación de otros barcos de la compañía, como el Mestral Mediterráneo, cuya adquisición ya se ha producido, aunque su incorporación definitiva a las rutas depende todavía de la autorización de la CNMC. Este proceso regulatorio ya ha afectado a otras conexiones, algunas de las cuales han sido aprobadas y otras reasignadas a diferentes operadores.
Quevedo ha comparado esta posible evolución con lo ocurrido en la línea de Málaga, donde Baleària opera con el buque Rusadir, que ha valorado como un “gran barco”, si bien actualmente se encuentra fuera de servicio por inspección. En su opinión, este tipo de embarcaciones son las que deberían garantizar el servicio en el conjunto de las rutas que conectan con Melilla.
Por otro lado, el presidente de la Autoridad Portuaria también ha realizado una valoración sobre el incremento puntual de viajeros registrado en los últimos días en el transporte marítimo, motivado por las cancelaciones en el tráfico aéreo. Según ha explicado, esta situación ha generado una mayor presión sobre los barcos, que han tenido que absorber la demanda adicional.
En este sentido, ha lamentado que coincidiera con la operativa de un buque con menor capacidad de camarotes, aunque ha reconocido el esfuerzo realizado por la compañía para ofrecer alternativas a los pasajeros afectados. La situación, ha indicado, ha sido especialmente complicada debido a los problemas en los vuelos, que han tenido un impacto considerable en la movilidad.
Como ejemplo, ha señalado que incluso miembros de la propia Autoridad Portuaria se vieron afectados por estas incidencias, al no poder desplazarse a Madrid para asistir a una reunión relevante relacionada con el Plan de Empresa.
En este escenario, Quevedo ha reiterado la disposición de la Autoridad Portuaria a colaborar con las distintas administraciones y operadores para mejorar el servicio marítimo, subrayando que cualquier avance en la calidad de los barcos y en la organización de las rutas repercutirá directamente en el bienestar de los ciudadanos.








