La actriz melillense Alejandra Acedo se encuentra inmersa en la fase de posproducción de su primer trabajo como directora: el cortometraje Bala, una obra audiovisual que aborda la violencia de género desde un enfoque intergeneracional y emocional. Acedo, que cuenta con una sólida trayectoria sobre los escenarios y frente a las cámaras, da así un paso al otro lado del objetivo para dirigir una historia que llegó a ella casi por casualidad. “Me encargaron hacer una historia sobre violencia de género, y aunque fue algo inesperado, ha sido una experiencia bonita, distinta, que me ha colocado en un nivel creativo al que no estoy acostumbrada”, explica Acedo.
La historia de Bala se centra en la relación entre una abuela y su nieta, ambas marcadas por la violencia machista. Sin embargo, no se trata de una narrativa convencional ni aleccionadora. Lejos de recurrir a sermones o discursos explícitos, la directora propone un enfoque en el que la abuela se ve reflejada en la nieta. “No le regaña, no le da una charla. Habla desde ella, desde su dolor, desde su trauma, que no ha superado pero que ha incorporado en su vida”, detalla Acedo. Esta conexión entre generaciones se convierte así en el eje emocional del cortometraje, que aborda cómo los patrones de violencia pueden heredarse, repetirse o incluso revictimizar a quienes los han vivido.
La propuesta estética del cortometraje refuerza esta intención. La directora apuesta por planos cortos, cámara al hombro y una puesta en escena muy íntima, que permite al espectador sumergirse en las emociones de las protagonistas. “Es un corto muy cercano. Hay muy pocos planos generales. Quería mostrar lo que cada actriz va sintiendo en cada momento. Meter al público dentro de la emoción”, señala. La historia introduce también un recurso de flashback con un tratamiento más teatral y onírico, que representa los recuerdos de juventud de la abuela, marcada por la violencia.
El guion está firmado por la reconocida guionista y escritora María Zaragoza, nominada al Goya por Cuentas divinas. Su mirada narrativa y sensibilidad han sido clave en la construcción del relato, y su conexión creativa con Acedo ha permitido plasmar la historia con fidelidad, belleza y profundidad emocional. “Desde el primer momento tuvimos una conexión preciosa. Yo le planteé una historia, y ella enseguida la captó y la escribió justo como yo la imaginaba. María escribe tan bonito que lleva todo al lugar exacto donde yo quería que estuviera”, afirma Acedo. Su estilo aporta al cortometraje una sensibilidad narrativa especialmente cuidada.
El título del cortometraje, Bala, tiene un significado vinculante para la historia. Hace referencia a una frase clave del guion que condensa el sentido del relato: “No lo sigas, y si no vuelve, habrás esquivado una bala.” Para Acedo, esta metáfora resume el mensaje central de la obra: la posibilidad de escapar a tiempo de una relación violenta, de evitar el daño que, aunque no siempre sea físico, puede ser igual de devastador. “Lo que te mata no es solo el proyectil, es todo lo que esa persona hace en ti: el daño psicológico, el daño físico, todo lo que destruye”, señala.
El rodaje de Bala se llevó a cabo en dos jornadas, aunque fue precedido por semanas de preparación: ensayos, storyboard, reuniones técnicas, búsqueda de localizaciones y construcción del lenguaje visual. Acedo destaca la implicación y profesionalidad de un equipo enteramente melillense, integrado por técnicos y artistas locales que, según la directora, “han demostrado un nivel profesional altísimo y un compromiso total con el proyecto”.
La dirección y producción están a cargo de la propia Acedo, con Cucho Capilla como ayudante de dirección, Antonio Guerrero como director de fotografía (DOP), Javi Nogales como gaffer, María Moreno en sonido, Bernardo como script, Maribel Rabaneda como ayudante de producción y Gracita López García en maquillaje. El elenco lo componen María Muñoz, Pilar Escobar y Manu Arrarás. Además, el rodaje se realizó en una vivienda particular cedida por una colaboradora, lo que permitió generar un entorno de trabajo íntimo y funcional.
Una de las aportaciones más destacadas es la inclusión de una canción original, también titulada Bala, compuesta por el grupo melillense Diquesur. La pieza ha sido creada expresamente para el cortometraje y se inspira en su narrativa. “Han compuesto un tema precioso, y eso nos permite tener una banda sonora única y muy especial”, destaca Acedo.
Más allá de la emoción y la narrativa, la actriz y directora quiso subrayar también el reto económico que supone levantar una producción audiovisual de este tipo, incluso siendo de bajo presupuesto. “Un cortometraje de pocos minutos puede costar fácilmente entre 10.000 y 15.000 euros. Hay que pagar a técnicos, actores, seguros sociales, edición, montaje, sonido, vestuario… Son procesos largos, delicados y con muchos gastos que la mayoría de la gente desconoce, pero que hacen posible que el proyecto vea la luz”, explica.
Cambiar el rol de actriz a directora ha sido para Acedo un desafío creativo que también le ha permitido aprovechar su experiencia previa en interpretación. “Llevo años formándome y trabajando como actriz, y eso me ha ayudado mucho a la hora de trabajar con intérpretes. Sé lo que sienten, cómo abordar una escena, cómo hablarles, porque compartimos un mismo lenguaje emocional”, cuenta. Esa capacidad para ponerse en la piel del actor o la actriz ha sido clave en su trabajo de dirección.
La directora remarca que Bala está dirigido a todos los públicos. Aunque aborda un tema complejo, considera fundamental que se vea desde edades tempranas como parte de un proceso educativo. En ese sentido, Acedo defiende la necesidad de seguir hablando de violencia machista, también desde el cine: “Entiendo que hay quien se cansa de escuchar hablar del tema, pero hay que seguir visibilizando esta lacra. Mientras siga habiendo una sola mujer asesinada, seguimos fallando como sociedad”, declaró.
Con Bala, Alejandra Acedo amplía su trayectoria artística y da un paso hacia la dirección con una propuesta reflexiva, emotiva y comprometida. A través del cine, y con el respaldo de un equipo profesional de primer nivel, la actriz y directora lanza una bala simbólica contra la violencia de género que próximamente será presentada junto a la consejería de Igualdad.







