El desarrollo universitario de Melilla sigue siendo uno de los principales ejes estratégicos para la reconversión económica de la ciudad. Y, en ese sentido, ayer se dio un nuevo empujón a esa política que puso en marcha el Gobierno en el año 2023 con el inicio de las obras de acondicionamiento del local 33 del puerto para albergar el que será "campus sanitario" de la UGR, cuyo rector, Pedro Mercado, se mostró recientemente muy a favor de la implantación del grado de Podología, lo que podría suceder en el curso 2027-2028.
Se trata de un espacio de 1.500 metros cuadrados que será transformado gracias a una inversión superior a 1,3 millones de euros y que estará listo para entrar en uso para el verano de 2026. Además, disponer de este nuevo centro universitario es una muestra de la colaboración institucional entre la Ciudad Autónoma y la Autoridad Portuaria, que ha concedido el local para contribuir así y poner su granito de arena en esa idea de convertir a Melilla en una ciudad universitaria.
Hay más proyectos en marcha que vienen a reforzar esa política del Gobierno. Por un lado, la rehabilitación del antiguo edificio de correos, cuyas obras continúan y que cuentan con un presupuesto global de 8 millones de euros. Por otro, la implantación en el curso 2026-2027 del grado de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial después de una larga lucha que finalizó de forma favorable a los intereses melillense. Sin olvidar tampoco que el Ejecutivo local no renuncia a contar con la titulación en Medicina, aprovechando, por cierto, que el nuevo hospital tiene la condición de universitario; esto es, que está preparado para la formación de nuevos profesionales sanitarios.
También se comunicó ayer que será en este próximo mes de noviembre cuando se publicitará el concurso para la construcción de la nueva Residencia de Estudiantes, que estará ubicada en las instalaciones que tenía la Policía Local en General Astilleros. En este caso se trata de una colaboración público-privada, de manera que la Ciudad daría una concesión de explotación de 40 años a la empresa que quiera invertir en la construcción de las instalaciones.
Las distintas medidas en ejecución convergen en la necesidad de que el campus llegue a albergar un total de 5.000 alumnos para el final del mandato en 2027 para de ese modo impulsar la economía melillense mediante la llegada de miles de estudiantes peninsulares, que se convertirán en consumidores para sectores tan importantes como el comercio en general, la hostelería y el alquiler, entre otros.








