El diputado de Vox en la Asamblea de Melilla, José Miguel Tasende, ha presentado una moción en la que reclama que la Ciudad Autónoma se oponga a la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y a la nueva tasa municipal de residuos, popularmente conocida como el “tasazo de basuras”. Según el partido, ambas medidas son "imposiciones ideológicas con un claro carácter recaudatorio", que perjudican directamente a las familias trabajadoras y al comercio local.
La propuesta, defendida por José Miguel Tasende, presidente de Vox Melilla y portavoz del Grupo Mixto en la Asamblea, plantea que el Ejecutivo local tome medidas activas para revertir la ZBE aprobada en Melilla aunque todavía no implementada y que, además, inste al Gobierno de la Nación a derogar las obligaciones impuestas por las leyes estatales que respaldan estas iniciativas. En concreto, se refieren a la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética, y a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados.
Tasende advierte que estas políticas limitan la libertad de movimiento de los ciudadanos, elevan el coste de vida sin ofrecer soluciones reales a los problemas de la ciudad y generan nuevas cargas económicas para los melillenses. A su juicio, tanto la ZBE como la nueva tasa de residuos son decisiones adoptadas sin tener en cuenta la realidad social y económica de Melilla.
“Estas medidas no hacen más que ahogar a las familias y a los autónomos”, afirmó el diputado. “Son normas impuestas desde fuera, ajenas a nuestra realidad, que en lugar de ayudar a la ciudad, suponen más trabas, más gastos y más desigualdad”.
Vox denuncia que la creación de Zonas de Bajas Emisiones en municipios de más de 50.000 habitantes, como es el caso de Melilla, obliga de forma indirecta a muchas familias a sustituir sus vehículos, una exigencia que consideran inasumible para buena parte de la población. El partido critica que se imponga esta transformación sin ofrecer alternativas reales ni adaptadas al contexto local.
En relación con la nueva tasa de residuos, el partido subraya que introduce una carga fija adicional para los hogares y los negocios, sin que ello se traduzca en una mejora efectiva del servicio de recogida o tratamiento de basuras. Además, consideran que su implementación ha sido opaca y desigual entre territorios, lo que incrementa la confusión y la sensación de injusticia entre los ciudadanos.
“Melilla no puede convertirse en un banco de pruebas para agendas políticas diseñadas en despachos alejados de nuestra realidad”, dijo Tasende. “Las consecuencias las pagan siempre los mismos: los trabajadores, los pequeños empresarios, los padres que llevan a sus hijos al colegio, los mayores que necesitan atención. Es a ellos a quienes se está penalizando”.
La moción registrada por Vox recoge cuatro acuerdos concretos. El primero, que la Asamblea de Melilla manifieste públicamente su rechazo a las políticas climáticas derivadas de la Unión Europea y del bipartidismo nacional. El segundo, que se inste al Gobierno local a solicitar al Ejecutivo central la eliminación de la obligación de establecer Zonas de Bajas Emisiones. El tercero, que se solicite la anulación de la normativa que ampara la nueva tasa de residuos. Y, por último, que se declare favorable la reversión de la ZBE que ya había sido aprobada en la ciudad pero que aún no ha sido ejecutada.
“Vox es la única fuerza política que ha luchado contra estas imposiciones en las instituciones y en los tribunales”, concluye Tasende. “Seguiremos defendiendo una alternativa sensata, eficaz y justa para nuestra ciudad, frente a quienes pretenden imponer restricciones sin importar el coste social”.









Vox y sus problemas de ideologia e identidad... Presume de sensatez eficacia y justicia 🤣🤣🤣 No sé lo q se meten éstos pendejos pa voxmitar tantas sendeces.