Este viernes, 10 de octubre, se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una jornada impulsada internacionalmente para sensibilizar y movilizar acciones en este ámbito.
En vísperas de esta efeméride, Vox Melilla ha mantenido encuentros con asociaciones y familias de personas con trastornos de salud mental. Los colectivos consultados abarcan realidades muy diversas; muchas personas, además, sufren problemas físicos añadidos, como movilidad reducida. En este contexto, la máxima “no hay enfermedades, sino enfermos” cobra plena vigencia: cada caso requiere una respuesta ajustada.
Vox centra hoy su atención en los jóvenes mayores de 21 años que ya no pueden ser atendidos en modalidad de integración en los centros de enseñanza ni en el CEE Reina Sofía. Según trasladan las familias y entidades sociales, el centro Francisco Gámez Morón se encuentra al límite de su capacidad y no puede acoger a este colectivo, que ronda las 40 personas en Melilla.
Desde la Administración local se ha comprometido la creación de un centro de día en la calle General Astilleros, gestionado por diversas asociaciones del ámbito. Vox considera aceptable esta fórmula, pero respalda la petición de una parte importante de las familias: que exista, en todo caso, un centro de día de titularidad y gestión pública, con las garantías de independencia, estabilidad y control que ello supone.
“La prioridad es que nadie quede fuera: hablamos de jóvenes y de sus familias, que necesitan apoyos hoy, no promesas para mañana. Melilla no puede resignarse a listas de espera; si el concierto asociativo no llega, la Ciudad debe abrir un recurso propio de inmediato”, apunta el presidente de Vox en la ciudad, José Miguel Tasende.
Vox Melilla reclama fijar ya un calendario verificable para la apertura del recurso de la calle General Astilleros y, en paralelo, la habilitación urgente de un centro de día público que dé respuesta a las cerca de 40 familias afectadas: personal especializado, ratios adecuadas, transporte adaptado y coordinación efectiva con Salud y Educación.
“No voy a permitir que se rebaje la protección de los nuestros. Exigiré en todas las instancias la apertura inmediata de un centro de día público y los apoyos permanentes que necesitan estos jóvenes. La dignidad de las familias de Melilla no se negocia”, concluye.







