Vox Melilla ha reiterado su rechazo frontal a la continuidad del centro de acogida de menores extranjeros no acompañados de La Purísima, al considerar que perpetúa una política errónea, que ni atiende el interés superior del menor ni responde a las necesidades sociales de la ciudad.
En el último Pleno de la Asamblea, el partido fue el único grupo que votó en contra del contrato de mantenimiento, guarda y atención del centro, mostrando su firme intención de no respaldar ni económicamente ni políticamente su funcionamiento.
“Como diputado de Vox en la Asamblea, no avalaré ni un euro para prolongar La Purísima: cierre ordenado, retorno con sus familias y prioridad absoluta a las necesidades sociales de Melilla. Es de sentido común y de justicia”, declaró el presidente de Vox en Melilla, José Miguel Tasende.
Para el líder del partido en Melilla, el modelo actual solo alarga innecesariamente la estancia de los menores en la ciudad, cuando lo que debería impulsarse, en su opinión, es su restitución inmediata con sus familias, en coordinación con las autoridades de sus países de origen.
Esta organización política sostiene que la existencia de un macrocentro como el de La Purísima retrasa el regreso de los menores a su entorno familiar, mientras absorbe recursos humanos y económicos que podrían destinarse a los propios melillenses.
En la actualidad, más de 130 profesionales trabajan en ese centro para atender a menos de un centenar de jóvenes, una proporción que el partido califica de ineficiente. A juicio de Tasende, estos recursos deberían redirigirse a fortalecer los servicios sociales dirigidos a personas mayores, menores locales con problemas familiares, y ciudadanos con discapacidad que necesitan apoyos reales y continuos.
El dirigente denunció que el modelo vigente consolida una vía de permanencia indefinida en Melilla o de posterior derivación a la península una vez que los menores alcanzan la mayoría de edad, creando un itinerario que no responde ni al interés del menor ni al de la ciudad. “Melilla necesita priorizar a sus vecinos. Cada euro y cada profesional cuentan, y deben dirigirse a quienes sostienen esta ciudad con su esfuerzo diario”, subrayó.
Tasende argumenta que Marruecos, país del que proviene la mayoría de estos menores, es un Estado en paz, con estructura familiar sólida y sectores económicos en crecimiento, que recibe cuantiosos fondos europeos de cooperación. Por tanto, considera que mantener la ficción de que la única salida viable para estos jóvenes es quedarse en Melilla carece de justificación.
Vox plantea como alternativa activar protocolos de restitución familiar con garantías y colaboración internacional, y reforzar el control fronterizo para evitar lo que considera un efecto llamada derivado de las actuales políticas de distribución de menores por el conjunto del Estado. Además, sostiene que los recursos públicos deben destinarse con criterio social, priorizando los casos de necesidad reales dentro del propio tejido ciudadano melillense.
Como respuesta al argumento de otros grupos políticos que defienden la continuidad del centro, Vox considera insuficiente la justificación basada en el mantenimiento de empleos. Cabe recordar que la Consejería de Políticas Sociales defendió el pasado 7 de noviembre que la renovación del contrato de La Purísima garantizaba el sustento de 130 familias y la atención adecuada de casi 100 menores.
Sin embargo, Vox insiste en que el enfoque debe cambiar. Según su posición, Melilla necesita dejar de invertir en un sistema que alienta la permanencia y comenzar a construir uno que impulse la restitución familiar y la atención prioritaria a los melillenses en situación de vulnerabilidad.
“Mientras otros hablan de más contratos y más plazas, Vox propone cierre ordenado, restitución familiar y recursos para los melillenses”, reiteró Tasende, en una postura que asegura mantendrán sin matices ni fisuras. Para el partido, sostener un centro como La Purísima no es una solución, sino un error estratégico y social que debe corregirse cuanto antes.









Asco de racistas de mierda.
¿Pero qué dices, payaso? Los menores no acompañados tienen que estar en Marruecos, con sus familias. Y, en todo caso, financiados por su rey narcotraficante multimillonario, no por el contribuyente español. ¡Palurdo!