El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha adelantado a El Faro que va a poner “en conocimiento de la Justicia el incumplimiento de las actas de la desaladora” que firmaron el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), que “se va a encontrar con alguna sorpresita”.
En este sentido, el consejero ha avisado de que próximamente elevará una consulta al Consejo de Gobierno para pedir que los servicios jurídicos de la Ciudad les asesoren sobre qué hacer “con unas actas en las que se ha incumplido gran parte de lo firmado por los representantes del Ministerio y del estado de la desaladora”.
Ventura ha reaccionado de esta forma a las explicaciones dadas desde la CHG acerca de la paralización de las obras en toda la zona de la plaza Torres Quevedo. Fuentes de esta entidad han desmentido que el cese de la actividad se deba a que la empresa encargada de los trabajos haya abandonado “u otras cosas que se han publicado”, sino a que se está tramitando una modificación del proyecto a petición de la Ciudad que afecta al trazado de las tuberías, a la sectorización y al modelo hidráulico.
Las obras se pararon en el mes de febrero y la CHG ha apuntado que las obras no se van a retomar hasta que se estudien las modificaciones pedidas por el Gobierno de Melilla, que, en principio, indican estas fuentes, serían sufragadas entre las dos partes.
Sin embargo, Ventura afirma que ellos no han solicitado ningún tipo de modificado más allá de que, en las reuniones entre ambas partes, se hayan sugerido aspectos muy básicos como mover una arqueta o una placa.
No está parada por este motivo una obra -prosigue el consejero- que tendría que haber estado terminada. La Ciudad, anota Ventura, ya ha concluido su parte. “No tenemos nada que ver con la red eléctrica ni con la red de agua que tienen que tirar. Nosotros hemos terminado y a ellos todavía les queda muchísimo por hacer”, ha insistido.
Además, el titular de Medio Ambiente ha insistido en que, si la obra lleva semanas parada, se debe a que la empresa se ha retirado por algún motivo que desconoce y ha criticado que “la CHG tiene la costumbre de echar balones fuera”, que “nunca va de frente” y que “genera demasiadas ambigüedades” -el Río de Oro, la limpieza, la red eléctrica o la red de agua potable- para culpar a la Consejería de cosas con las que nada tienen que ver.
“Que lo sepan los melillenses"
Ventura quiere que los melillenses sepan lo que está ocurriendo y que también la Ciudad se siente “engañada”, porque el agua buena del que se hablaba no llega a las casas mientras la desaladora que se les entregó “no está en las mejores condiciones”, con un cuarto módulo de 30 millones que “se pone poco y funciona poco” y que, en algunas de las ocasiones en que funciona, revienta “porque los elementos no son de calidad o vienen defectuosos de fábrica, o lo que sea”. “Esa es la situación real y todo lo demás son palabrerías”, ha agregado.
El panorama, por tanto, “no es agradable”, admite Ventura, a quien lo que más le sorprende es que desde la CHG “saquen pecho y culpen al Gobierno de la Ciudad” afirmando que han solicitado un modificado “cuando es totalmente falso”. Lo “único”, dice, que le faltaba por escuchar.
Agua de calidad
Preguntado el consejero sobre una fecha para que el agua de calidad llegue a los hogares melillenses, ha respondido que es “imposible” ponerla, que no depende de ellos y que, aunque dependiera, no la daría, porque siempre pueden surgir problemas en el camino.
Lo que sí ha confirmado es que, una vez la línea eléctrica esté tirada, ejecutada y enganchada a los cuatro módulos, habrá entre 30.000 y 32.000 metros cúbicos de “agua buena” al día. Ello permitirá, además, no tener que utilizar tanta agua de los pozos y que estos, por tanto, se puedan ir recuperando, al tiempo que se va almacenando en los embalses “agua buena de la desaladora”. “Eso es lo que nos permitiría tener agua buena todo el día o la mayor parte”, ha concluido.









Siempre lo mismo humos vergüenza tantos millones gastados sin agua calidad sois responsables