Al menos 200 personas provenientes de diferentes ciudades de Marruecos se congregaron ayer frente al Parlamento en Rabat para denunciar el aumento de casos de violencia de género en ese país y exigir una ley que proteja a las víctimas. Decenas de mujeres, la mayoría con velos, viajaron a Rabat desde Agadir, Marraquech, Larache, Casablanca o Uarzazate para participar en esta manifestación en la que se criticó el proyecto de ley contra la violencia de género presentado por la ministra marroquí de la Mujer, Basima Hakaui. “Se trata de un proyecto de ley que tiene muchas carencias y está lleno de contradicciones”, apuntó a Jamila Garmouma, miembro de la Federación de la Liga Democrática por los Derechos de la Mujer en Marruecos, quien junto al resto de manifestantes alertó sobre el aumento de agresiones y suicidios de mujeres víctimas de violencia. Además, Garmouma lamentó el hecho de que las asociaciones que trabajan por los derechos de las mujeres no fuesen consultadas durante la elaboración del proyecto de ley. Las manifestantes colocadas en fila frente al Parlamento enarbolaron pancartas en las que se podía leer: ‘En memoria de todas las mujeres víctimas de la violencia’, ‘Juntas por la igualdad’ o ‘Por una verdadera ley contra la violencia de género’. Muchas de las pancartas mostraban la foto de Amina Filali, la muchacha de 16 años violada y obligada a desposarse con su agresor y que el año pasado terminó quitándose la vida ingiriendo matarratas. Este caso generó una gran polémica y debate en la sociedad marroquí, hasta que el Ministerio de Justicia aceptó a principios de este año una propuesta de ley que enmienda el polémico artículo 475 del Código Penal, que exime al violador de toda sanción si acepta casarse con su víctima, siempre y cuando no haya una denuncia por parte de la familia de ésta. También se mostró la foto de Fátima, una niña de 15 años que trabajaba como empleada doméstica en una familia y que falleció en 2012 tras ser agredida por la mujer que la contrató; y la de Wafa, que murió el pasado mes de octubre tras la supuesta paliza que le propinó su marido. La semana pasada ‘Mujeres Solidarias’ envió una carta al presidente del Gobierno marroquí y al ministro de Justicia, en la que se denunciaba la ausencia de medidas preventivas ante las agresiones y “la tardanza de las partes implicadas en tratar con seriedad los sucesos de violencia de género”.







