“Cada excusa sostiene y perpetúa la violencia contra las mujeres”. La directora provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPyD) en Melilla, Elena Fernández Treviño, ha participado este mediodía en el evento ‘Excusas’, organizado por la Escuela de Artes en la plaza Menéndez Pelayo con motivo del 25 de noviembre y que ha contado la participación de todos los centros educativos de la ciudad, y al que han asistido la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, así como la Jefa de la Unidad Contra la Violencia sobre la Mujer, Laura Segura.
En su intervención, con la famosa canción mexicana 'La Llorona' como música de fondo, Fernández Treviño ha puesto en valor actividades como la de hoy dado que habla “de las excusas y a hablar también del negacionismo”, subrayando que la violencia de género “no se detiene sólo con golpes, con silencios o con miedo”, sino que también “se sostiene con justificaciones, con frases repetidas hasta el cansancio, con ideas que la sociedad ha normalizado y que funcionan como muros que impiden avanzar”.
Así ha lamentado expresiones como “es un asunto privado”, “ella eligió quedarse” o “si fuera tan grave lo habría denunciado antes”, y ha recordado que detrás de esas frases existen “amenazas”, “miles de cadenas invisibles”, y que denunciar “no es un acto simple, que implica arriesgar la vida, la estabilidad y a veces hasta la propia credibilidad”.
También ha advertido contra el argumento “no todos los hombres son así”, que, pese a ser “cierto pero obvio”, puede “desviar la atención del verdadero problema”. Según ha afirmado, “la sociedad se ha llenado de excusas para no ver, para no actuar, para no incomodarse, para no cambiar”.
La titular de la Dirección Provincial ha afirmado que “las excusas no salvan vidas, las excusas no protegen a las mujeres, ni tampoco a la que teme volver a casa”, y ha insistido en que “la violencia de género no es inevitable, no es un malentendido, no es un accidente, no es cosa de unos locos, es una responsabilidad, una realidad que exige responsabilidad colectiva”.
En su mensaje, ha remarcado de forma reiterada que “cada vez que alguien justifica al agresor, perpetúa la violencia”, aludiendo a situaciones como dudar de la víctima, callar para no intervenir o atacar a quienes trabajan por la igualdad. “No podemos permitirnos seguir siendo cómplices pasivos, debemos romper esas excusas una por una”, ha incidido.
El respeto no es negociable
Asimismo, ha señalado que “el respeto no es negociable”, que “el amor no hiere”, y que la igualdad “no es una teoría, sino que debe ser una práctica diaria”. Ha defendido que “acompañar a una víctima es creerla, escucharla y sostenerla”, y que la prevención comienza “mucho antes”, “en las escuelas, en los hogares, en la forma en la que educamos”, y en los pequeños gestos cotidianos.
La directora provincial ha recordado que “cada vida perdida, cada mujer silenciada, cada niño y niña que crece viendo violencia es responsabilidad de todos y de todas” y ha llamado a asumir el compromiso colectivo: “No hay más excusas, no hay más justificaciones, no hay más silencio”.
Fernández Treviño ha agradecido la actividad organizada por la Escuela de Arte, al tiempo que ha destacado el trabajo de las responsables de igualdad en los centros educativos y de sus equipos: “Ya no hay excusas. Vamos a cambiar el mundo”.
Además de Treviño, la responsable de Igualdad del Miguel Marmolejo, Sara Andrés, ha procedido a la lectura de un relato desde la persona de Ana Orantes, “que se atrevió a tirar del hilo”, y desde “la visión de esa infancia que no se merece un mundo como el que le estamos dejando”.
El acto ha contado con representaciones de figuras en relieve que han llenado la plaza, sobre las cuales podían leerse frases en las que se escudan los comportamientos machistas y la justificación de las violencias contra las mujeres y los niños.







