El Gobierno de Melilla cuenta formalmente desde ayer con dos nuevos miembros, tal y como había adelantado el presidente Imbroda en la comparecencia pública que protagonizó el pasado jueves en la sede regional del PP. De este modo, acompañados de sus familiares, tomaron posesión de sus cargos el consejero de Fomento Universitario e Investigación, Jesús Romero, y el viceconsejero de Seguridad Ciudadana, Pedro Fernández.
La toma de posesión se produjo en el Salón de Plenos del Palacio de la Asamblea y fue el propio presidente quien les tomó juramento frente al tradicional ejemplar de la Constitución para posteriormente darles la bienvenida al Ejecutivo melillense. "Si actuáis con lealtad y honestidad tendréis mucho éxito en vuestro trabajo", les dijo Imbroda.
El jefe del Gobierno local aprovechó la ocasión para agradecer a la consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro, su apoyo al desarrollo universitario en estos últimos tres años, igual que el pasado jueves hizo lo propio con la presidenta de Promesa, Esther Donoso, y el viceconsejero de Medio Ambiente, Francisco Villena, quienes seguirán trabajando en el área de Hacienda tras la jubilación de Daniel Conesa.
Tanto Romero como Fernández son dos grandes profesionales en sus respectivas áreas. El ahora consejero de Universidad tiene un amplísimo conocimiento de este área, a lo que hay que sumar, además, su enorme prestigio como médico, elegido este año entre los 20 mejores neurólogos de toda España.
Y Pedro Fernández ha sido funcionario de la Policía Nacional durante 42 años, acumulando una gran experiencia que ahora podrá trasladar a la gestión de la Viceconsejería que se le ha encomendado en Seguridad Ciudadana. Respetado y apreciado entre sus compañeros, Fernández se estrena en política tras haber ocupado el número 19 de la lista electoral del PP para los comicios de mayo de 2023.
Por cierto, que se ha estrenado en el escaño en un bronco Pleno de Control, en el que el presidente Imbroda ha anunciado que rompe toda relación con el PSOE y la reduce al mínimo imprescindible después de que el socialista Riduan Moh acusara al PP de ser el partido más corrupto, lo que le valió una dura respuesta habida cuenta de la situación judicial que atraviesa ese partido en España, a un paso de ser imputado por financiación ilegal, sin contar con las múltiples imputaciones a la que se enfrentan muchos de sus dirigentes o las condenas ya dictadas contra, por ejemplo, Ábalos, Koldo y más recientemente el propio hermano del presidente Sánchez.
Tampoco pasaron por alto los populares que si existe el caso Santiago-Rusadir que tiene procesados a la práctica totalidad de los consejeros de CpM del Gobierno con PSOE fue precisamente porque los socialistas "miraron a otro lado y tragaron" con los tejemanejes de los cepemistas con el dinero público.








