La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, pretende cerrar el debate sobre el futuro CATE de Melilla asegurando que no se construirá en terrenos del Ministerio de Defensa. Pero esa afirmación no responde a la cuestión de fondo. Porque decir que no se hará en terrenos de Defensa no equivale a decir que no vaya a construirse un CATE en Melilla.
Y ahí es donde aparecen las preguntas que siguen sin respuesta. Si la Ciudad Autónoma no respalda el proyecto y, por tanto, no va a poner a disposición suelo público de su propiedad, y si tampoco se utilizarán terrenos de Defensa, ¿de dónde pretende obtener el Gobierno el suelo necesario para levantar ese centro?
Este periódico se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior para conocer el alcance del proyecto y la respuesta del departamento ha sido clara. Interior ha confirmado por escrito que España ha solicitado a la Unión Europea 32 millones de euros para distintos proyectos en materia migratoria y que entre esas actuaciones se incluye "la construcción de dos nuevos Centros de Atención Temporal de Extranjeros en Ceuta y Melilla, con una capacidad para 800 personas cada uno". Es decir, existe una previsión concreta para Melilla y así lo ha confirmado el propio Ministerio.
Por eso resulta insuficiente que la delegada centre su respuesta únicamente en asegurar que no habrá un CATE en terrenos de Defensa. La pregunta que debe contestarse es dónde se pretende construirlo si, al mismo tiempo, se descarta el suelo de Defensa y la Ciudad Autónoma no está dispuesta a aportar terrenos de su propiedad.
Melilla no es precisamente una ciudad con grandes extensiones de suelo disponibles. Además, una infraestructura con capacidad para cientos de personas requiere una parcela de dimensiones considerables y espacios para todos los servicios que lleva aparejados. La posibilidad de recurrir a terrenos privados tampoco parece resolver fácilmente la cuestión, dado que las parcelas particulares disponibles en la ciudad no son de unas dimensiones suficientes para albergar una instalación de estas características.
Por tanto, llegar a plantear que los terrenos de Defensa pueden ser una de las pocas alternativas posibles no responde a una cuestión política, sino a la propia realidad territorial de Melilla. Si no son esos terrenos, habrá que explicar cuáles.
Moh debe aclarar qué quiere hacer realmente el Gobierno de España en Melilla.Melilla merece conocer el proyecto, su ubicación y su alcance. Más allá de las declaraciones cruzadas, lo que hace falta es una explicación clara y, sobre todo, una solución.








