La asociación TEAMA lamenta comunicar que este verano será el primero, en más de trece años, en el que no se llevará a cabo el programa de campamentos de verano dirigidos a niños y jóvenes con discapacidad en la ciudad de Melilla.
Este programa atendía tanto a los socios de la entidad, como cualquier otra familia melillense que tuviera dicha necesidad (no socio). Los campamentos de verano cumplían varias funciones socialmente imprescindibles: por un lado, como medida de conciliación familiar y laboral para las familias de personas con discapacidad; por otro lado, como programa de respiro familiar con el objetivo de disminuir la sobrecarga del rol del cuidador de personas dependientes, que asumen una sobrecarga física, mental, emocional y económica constante y especialmente era un espacio de ocio terapéutico y desarrollo personal para los menores atendidos, muchos de los cuales carecen de alternativas inclusivas en épocas no lectivas.
La asociación informa de que la cancelación de esta actividad se debe a la modificación repentina de su certificado de deudas a la Seguridad Social, ahora calificado como positivo, a instancias de la Inspección de Trabajo en Melilla y ejecutado por la Tesorería General de la Seguridad Social. Esta modificación responde a un acta de infracción emitida contra TEAMA "plagada de errores materiales y procedimentales" y actualmente impugnada ante los tribunales con la correspondiente solicitud de medidas cautelares urgentes.
A pesar de esta demanda judicial en curso, la Administración ha decidido no paralizar los efectos del acto impugnado, lo que, según TEAMA, incumple la doctrina establecida por el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, que establece claramente la suspensión del acto administrativo cuando se solicitan medidas cautelares hasta resolución judicial. La asociación esgrime que esta actuación no sólo vulnera principios básicos del derecho, sino que además hace caso omiso a lo dispuesto en la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor, que otorga prevalencia al interés superior del menor frente a cualquier procedimiento administrativo.
Desde TEAMA quieren dejar patente el profundo impacto social y emocional que esta situación está generando en muchas familias melillenses y en los menores con discapacidad, que ven vulnerado su derecho al ocio, a la inclusión y al desarrollo personal en igualdad de condiciones.
Además, continúa, no hay alternativas semejantes en la ciudad en los meses de julio y agosto, por lo que sin los campamentos de TEAMA y la llegada del verano, muchas familias en Melilla se enfrentan a "una realidad invisibilizada: la falta total de recursos y alternativas para niños y jóvenes con discapacidad en la ciudad".
"La atención a la diversidad sigue siendo una asignatura pendiente, especialmente en los meses estivales, donde la escasez de medidas de conciliación familiar y laboral se vuelve crítica", prosigue el comunicado enviado a los medios de comunicación. En dicha nota, la asociación explica que, mientras se organizan campamentos de verano y actividades de ocio para la población en general, los menores con necesidades educativas especiales quedan sistemáticamente excluidos, ya que no existen campamentos adaptados, ni monitores especializados, ni tampoco programas que garanticen su inclusión real.
Desde la asociación TEAMA, anuncian que no cesarán "hasta que quienes han vulnerado derechos fundamentales asuman su responsabilidad ante los tribunales" y aseguran que confían en que la Administración responderá legalmente por los daños y perjuicios causados a niños y jóvenes con discapacidad.
TEAMA concluye reafirmando su compromiso con la infancia y las personas con discapacidad y mostrando su confianza en que la Justicia rectifique esta situación que consideran "profundamente injusta e insensible" con uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad.







