Somos Melilla ha presentado este miércoles una denuncia ante la Fiscalía de Melilla solicitando la apertura de diligencias de investigación por presunto maltrato institucional pasivo en el Centro Residencial Francisco Gámez Morón, dependiente de la Ciudad Autónoma y gestionado por las empresas privadas Eulen Servicios Sociosanitarios y Salzillo Global.
La integrante de la Ejecutiva de Somos Melilla, Jadu Driss, ha explicado que preferían que todo se resolviera en la gestión diaria, en la voluntad política, en la responsabilidad del Gobierno y en la aceptación de la realidad de las denuncias como críticas constructivas.
“Nos han dejado sin opciones. Cada vez que señalamos con fotos, vídeos o testimonios el abandono y la dejadez de los centros públicos, el Gobierno dice que es mentira, nos insulta con toda la banda que tienen en nómina y da un mal ejemplo a las generaciones futuras con lo que podríamos llamar violencia verbal”.
La denuncia presentada recoge que en el Gámez Morón residen actualmente 38 personas adultas con discapacidad intelectual, 15 de ellas con gran dependencia, a las que se suman 17 usuarios más a media pensión. “Hablamos de medio centenar de personas que requieren atención constante y, sin embargo, por la noche solo hay dos cuidadoras para todos los residentes”, señala Driss, subrayando que esta dotación es “claramente insuficiente para garantizar una atención digna, segura y continuada”.
Driss ha sido tajante. “No es un problema puntual. Esto es un abandono estructural que vulnera derechos fundamentales y pone en riesgo la vida, la salud y la dignidad de personas que necesitan cuidados constantes y que no tienen voz”. Añade que el Gobierno de Imbroda, “con un equipo muy deficiente, se niega a reconocerlo, a invertir, a aumentar la plantilla o a garantizar un trato digno. Por eso vamos a la Fiscalía”.
La denuncia ante el Ministerio Fiscal describe también el “deterioro extremo” de las instalaciones que algunas familias han hecho público recientemente: habitaciones con “una cama cutre, una mesa de madera de los años ochenta, paredes verdes desconchadas”; zonas comunes “sacadas de una película, con muebles de segunda mano”; una entrada “que parece de cárcel” y una piscina “inutilizable”.
La formación política ha incluido en la denuncia fotografías del interior de las instalaciones, instantáneas logradas gracias al compromiso y la valentía de la plantilla del centro.
Plantilla mínima
La formación recuerda que el Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia establece una ratio mínima de 0,42 profesionales de atención directa por residente y denuncia que la distribución real del personal “incumple este estándar en varios turnos”. Además, falta personal especializado en contención y seguridad, así como formación y equipos de protección frente a posibles agresiones.
“Pedimos que se investigue la plantilla real, los incidentes, las condiciones del centro y que se escuche a los trabajadores protegiendo su identidad, porque tienen miedo a represalias. ¿Qué raro, verdad? Miedo en esta ciudad”, ha ironizado Driss.
La denuncia exige que la administración adopte medidas inmediatas para que el Gámez Morón “deje de ser un símbolo de abandono y se convierta en un lugar seguro y digno para vivir y trabajar”.
“No nos van a callar, no vamos a permitir que la mentira oficial tape la verdad incómoda. Si el Gobierno no quiere escuchar, tendrá que escuchar la justicia. Defender a los más vulnerables no es una opción, es un deber, y en Somos Melilla vamos a cumplirlo cueste lo que cueste”, concluye Driss.








Habéis censurado mi comentario.Porque no ensalzaba al Comendador y le hacía una crítica.?Al intocable ni nombrarlo.Periodosmo inependiente.
Muy acertada las declaraciones de Jadu Dris y ,buena iniciativa de Somos Melilla que dejará a Imbroda en la mentira y la propaganda, sus dos herramientas de gobierno.
Lo publicareis?