Somos Melilla ha denunciado públicamente lo que considera un "nuevo escándalo" en la gestión de los recursos públicos por parte del Gobierno de la Ciudad Autónoma, al conocerse que el pasado 19 de diciembre se celebró una comida multitudinaria organizada por el Centro Asistencial "La Gota de Leche" con un coste cercano a los 9.000 euros, sufragado con fondos públicos.
La crítica ha sido encabezada por Jadu Driss, dirigente de la formación, quien ha calificado el evento como la “comida de la vergüenza” y ha manifestado su “vergüenza, tristeza y profundo asco” por lo que, a su juicio, representa una "gestión irresponsable y cruel” con los sectores más vulnerables de la ciudad. La comida tuvo lugar en el Hotel Melilla Puerto, un establecimiento de alta categoría, lo que ha incrementado el malestar entre los responsables de Somos Melilla, que han hecho pública su indignación.
Según ha explicado Driss, mientras se celebraba este banquete para trabajadores del centro y autoridades, los menores residentes carecen de ropa digna, batas, pijamas en buen estado y toallas adecuadas, viéndose obligados a usar “ropa de beneficencia” y a secarse con “toallas viejas y rasposas”. La representante de la formación ha acusado al Ejecutivo de destinar el dinero a fines propagandísticos en lugar de reforzar la atención social, especialmente en Navidad.
El Ejecutivo local ha justificado este gasto a través del Boletín Oficial de Melilla (BOME), alegando que la comida fue organizada para conmemorar el centenario de la Rifa de la Caridad, un evento vinculado históricamente al centro. Sin embargo, desde Somos Melilla han desmentido esa explicación, señalando que dicho centenario tuvo lugar en 2023, y que el de la Gota de Leche se celebró hace ya diez años. “¿A quién pretenden engañar?”, cuestionó Driss, acusando al Gobierno de “fabricar excusas sin fundamento”.
Para el partido, el evento no fue otra cosa que un acto electoral encubierto. Según su denuncia, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, aprovechó la ocasión para anunciar la conversión del Centro Asistencial en una empresa pública, un anuncio que implicaría el paso de la actual plantilla a formar parte del personal público. Desde Somos Melilla consideran que esto fue una maniobra para ganarse el favor de los trabajadores y afianzar apoyos en el contexto político actual.
Driss ha subrayado que ese dinero público “podría haberse utilizado para contratar personal de apoyo, organizar actividades navideñas para los menores o mejorar la calidad del servicio”, en lugar de destinarse a “agasajar a los trabajadores con banquetes pagados por todos los melillenses”.
Esta denuncia se produce en un contexto ya tenso en torno al Centro Asistencial, donde la Fiscalía investiga desde hace semanas un posible caso de maltrato institucional, tras una denuncia previa presentada también por Somos Melilla. La formación denuncia falta de personal, precariedad en las instalaciones y ausencia de protocolos adecuados para la atención a los niños y mayores que residen en el centro.
“Han convertido la atención a los más vulnerables en su negocio y el centro en su cortijo”, afirmó Driss, apuntando directamente al presidente Imbroda como principal responsable de la situación. “La comida ya se ha pagado, pero esto no termina aquí. Vamos a exigir cada ticket, fiscalizar cada euro y denunciar todo lo que atente contra la dignidad de nuestros menores”.
Somos Melilla ha anunciado que pedirá acceso a toda la documentación relativa al gasto de este evento, exigirá transparencia al Gobierno local y continuará su labor de fiscalización para “devolver la dignidad al Centro Asistencial”.









Qué despropósito!.Que. vergüenza.!Que compra de votos.!Bien por la denuncia de SOMOS.