Un año más, los posibles fraudes en la escolarización en Melilla manchan otra vez el nombre de nuestra educación. Somos Melilla asegura haber recibido numerosas quejas de familias que sospechan de irregularidades en los procesos de escolarización. “Es como si el sistema estuviera podrido”, asegura Jadu Driss, miembro de la Ejecutiva de Somos Melilla, quien recuerda que una reciente sentencia dejó claro lo que ya todos sabíamos. “Hay familias que se empadronan donde no viven solo para meter a sus hijos en colegios concertados. Así les quitan las plazas a quienes juegan limpio y cumplen las reglas”.
Driss ha señalado directamente a las instituciones por su inacción. “Lo peor de todo es que nadie hace nada, ni la Dirección Provincial de Educación, ni la Ciudad Autónoma, ni la Policía Local. Todos calladitos. En Melilla, por lo visto, ser tramposo sale gratis. No se multa, no se investiga. No pasa nada. ¿Será porque entre los tramposos hay policías locales? ¿o porque se empadronan en casas de profesores?, ¿o porque hay algunos nombres y algunos favores que nadie se atreve a tocar?”
Para Somos Melilla, esta permisividad está teniendo consecuencias muy graves en el sistema educativo. Driss denuncia que Melilla está viendo cómo se consolidan “colegios gueto”, centros donde se concentra alumnado de un mismo perfil social o cultural, mientras otros colegios reciben al resto de estudiantes. A juicio del partido, esto está generando una fractura que convierte la educación pública en un sistema de “primera y segunda categoría”, algo que consideran completamente inaceptable.
Fiscalización
“Desde Somos Melilla lo tenemos claro. Queremos que se limpien estos procesos viciados que tanto cabrean a padres y madres que cumplen las reglas y que haya controles de verdad, que se impongan sanciones ejemplares y que haya total transparencia. La Administración no puede ni debe proteger a quienes hacen trampa”. La formación considera que, tanto el Partido Popular como el Partido Socialista, que dirige ahora la Dirección Provincial de Educación, han permitido e institucionalizado estas prácticas durante años, ha recalcado Driss.
Entre las soluciones, Driss propone una actuación firme y conjunta de las instituciones. “Es tan fácil como que la Dirección Provincial, en colaboración con la Ciudad Autónoma, compruebe la veracidad de los padrones. Evitemos que sean los colegios quienes realmente puntúen la baremación y sancionemos a las familias tramposas”.
Por último, el dirigente de Somos Melilla ha querido lanzar un mensaje de apoyo a quienes luchan contra esta injusticia. “Tenemos claro nosotros que estaremos con todas esas familias valientes que deciden plantar cara a este sistema corrupto. No estáis solas y, aunque sabemos que no es fácil el camino, esto debe cambiar ya, porque la sensación de impunidad es insoportable”.









Y sacáis eso ahora. Porque no lo sacasteis en su día.
Pues ahora la responsabilidad de quien/es es.
Queremos una Melilla limpia clara y europea.
Pues comenzar a limpiarla que ya es hora.
Cuando un magistrado empadronó a sun hijas para ir a un colegio bien que se le dio Bombo y platillos. Pues a seguir porque hay cientos. Que se investigue desde las secretarias de los centros junto con policía local.
Ya está bien de ciudad limpia europea.
Me quedo anonadado, totalmente sorprendido, del titulo de la noticia a dar, eso de “un sistema podrido” y “colegio gueto”, refleja mucho odio, de donde lo ha podido sacar, parecen sacadas de una novela de acciones nazis de la 2ª guerra mundial, pudiera ser de una pesadilla sufrida a lo largo de una inquietante noche o pensando en el país vecino. Y de donde ha sacado esos exacerbados ánimos, para injuriar de esa forma tan radical, nuestro sistema, con las deficiencias propias de toda organización, no creo que alcance ni por poco, a esa expresión plasmada, desconociéndose el fin deseado, y permítame que le recuerde que acceda urgentemente, a nuestro sistema judicial, para que la guíen en un camino de esperanzas.