El Real Club Marítimo de Melilla ha acogido esta tarde una interesante conferencia en la que se ha desgranado la figura de los primeros hombres en recibir la Real y Militar Orden de San Fernando de una fuerza del Ejército Español que cumple 115 años de historia: Las Fuerzas Regulares.
Esta actividad, que ha llevado por título 'Los Laureados de la primera época de Regulares de Melilla', se ha enmarcado dentro de la programación de actos culturales e institucionales con motivo del CXV Aniversario fundacional de las Fuerzas Regulares.
La ponencia ha sido impartida por el investigador y divulgador histórico melillense Santiago Luis Domínguez Llosá, quien ha abordado la figura de los llamados laureados de la primera época de Regulares de Melilla. Durante su intervención ha valorado el sacrificio, liderazgo y contribución de estos militares al prestigio de unas fuerzas que han tenido un papel destacado en diversos episodios de la historia militar española.
Una conferencia organizada por el Grupo de Regulares 52 (GREG52) que ha tenido por objetivo acercar a la ciudadanía algunos de los episodios más relevantes de los primeros años de las Fuerzas Regulares, con especial atención a los militares que fueron distinguidos con las más altas recompensas al valor por sus actos de heroísmo en servicio.
Durante su intervención, el ponente ha valorado el sacrificio, liderazgo y contribución de estos militares al prestigio de unas fuerzas que han tenido un papel destacado en diversos episodios de la historia militar española.
Con tono distendido, ha comentado que la coincidencia con el partido entre Brasil y Japón del Mundial no impidió que la sala se llenara de asistentes, entre ellos el coronel jefe del GREG 52, Carlos José Asensi Moreno.
Santiago Luis Domínguez Llosa se ha mostrado agradecido por repetir un año más en los actos por el aniversario de Regulares. En esta ocasión, relatando la historia de algunos de los Laureados de la primera época, como al teniente Jaime Samaniego y Martínez Fortún; a los de Melilla Número 2 (capitán Juan Salafranca Barrio, capitán Joaquín Cebollino Von Lindeman, teniente Antonio Alaéz Bayona, teniente Rafael Carbonell Muñoz, capitán Miguel Rodrigo Martínez o el alférez Antonio García de la Serrana Garcia) y a los de Alhucemas Número 5. Hombres que representaron el espíritu de valor, entrega y coraje de esta fuerza militar.
Durante la conferencia se han analizado documentos históricos, relatos y referencias a protagonistas de la época, con el objetivo de ofrecer una visión detallada de los hechos que motivaron la concesión de algunas de las principales condecoraciones al valor militar. Asimismo, se ha subrayado la vinculación histórica entre las Fuerzas Regulares, Melilla y España.
Un acto concebido no sólo como un homenaje a los miembros condecorados, sino también como una oportunidad para fomentar el conocimiento y la conservación del patrimonio histórico-militar.
Con esta ponencia, Melilla ha continuado desarrollando un programa conmemorativo que busca poner en valor la trayectoria de las Fuerzas Regulares y su profunda relación con el devenir histórico de nuestra ciudad.
Regulares
Consideradas una de las fuerzas más características y reconocidas del Ejército de Tierra, los Regulares cuentan con una trayectoria de más de un siglo de servicio.
Los Regulares nacieron oficialmente el 30 de junio de 1911 en Melilla, bajo la denominación de Fuerzas Regulares Indígenas, como respuesta a la oposición social en la Península al uso de soldados de reemplazo en las campañas del norte de Marruecos. Su fundador, el teniente coronel Dámaso Berenguer Fusté, forjó una unidad que combinaba la disciplina y la táctica del ejército español con el conocimiento del terreno y la cultura local.
Tras la retirada del Protectorado de Marruecos, los Grupos de Regulares nº 2 y nº 5 se replegaron a Melilla. En el año 1985 desaparece el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5, haciéndose depositario de su historial el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla nº 2, que pasó a denominarse Regimiento de Infantería Motorizado 'Melilla' nº 52. El 1 de enero del año 2000 recupera el nombre de Grupo de “Regulares de Melilla” nº 52.
Además de las operaciones en el exterior que le son asignadas, el Grupo de Regulares de Melilla nº 52 tiene como misión principal la presencia permanente en la plaza de Melilla y la vigilancia de las islas y peñones de soberanía nacional, junto con el resto de unidades de la Comandancia General de Melilla.
Las brillantes actuaciones de este Grupo a lo largo de su historia le llevan a ser la Unidad más condecorada del Ejército español. Es tradición en el Grupo de Regulares de Melilla nº 52 recordar solemnemente a todos aquellos que, con sus actuaciones en el campo de batalla, marcaron un ejemplo a seguir.
A lo largo de más de un siglo, los Regulares han sido punta de lanza en operaciones de montaña, emboscadas y desembarcos, destacándose por su versatilidad, valor y espíritu de cuerpo. La historia de los Regulares es la historia de España en el norte de África y eventos como este encuentro permiten revivir y reflexionar sobre esa rica trayectoria.







