La joven melillense María Florensa se proclama nuevamente ganadora de un certamen de belleza, en esta ocasión, Miss Teen Universal en su versión internacional, organizada en Perú. En el mes de febrero, recibió el mismo título pero en el terreno nacional, un concurso en el que los participantes tenían entre 13 y 21 años de edad. Tiene fama de ser “el certamen de belleza para adolescentes más importante de España”.
En las diferentes fases de la competición se ponen a prueba las habilidades y el propio carácter de las concursantes, dejando claro que la belleza exterior no es lo más importante. Florensa no alcanza la mayoría de edad y ya se ha presentado a varios certámenes, algunos de ellos, con muy buenos resultados. El año pasado quedó entre las diez favoritas de Miss Teen Continents.
Para ella, estas competiciones consisten en “que seas tú misma, que tengas un propósito al que quieras dar voz y que además de ser guapa, quieras ayudar a las personas”. Contra todo pronóstico, la melillense afirma que el ambiente en los concursos no es tan competitivo como parece. “Depende de las compañeras que haya en ese momento y de cómo seas. Al final, tienes que tener suerte, pero todas vamos a por algo: la corona”. Expresa que, desde el compañerismo, se puede llegar mucho más lejos en este mundo.
La formación de las misses es muy completa: María, en particular, se maneja bien en el campo de la música y de los idiomas. En el Conservatorio toca dos instrumentos: la viola desde hace diez años y el saxofón desde hace ocho. Pasó una temporada en Estados Unidos, en Los Ángeles, para mejorar su inglés en una escuela de idiomas de alto nivel. Subraya que, para ser una miss internacional, debes tener el poder de “comunicarte con todo el mundo”.
Se considera modelo profesional además de miss. Pasó por FAMA Academy en Madrid, una organización que instruye y promociona a nuevos talentos en el universo del modelaje profesional. El alumnado aprende técnicas de pasarela y posado y otras para elevar al máximo la marca personal. Entre sus metas de futuro está seguir creciendo en este sector y embarcarse en el de los negocios; en septiembre, comienza un grado de Comercio y Marketing en Universae.
Ahora, la joven ha traído a Melilla la corona que demuestra que llegó hasta lo más alto en el concurso de América Latina, que se celebró del 5 al 10 de agosto. “Fue un poco dura, también por el cambio de horario. Pero no me esperaba que iba a ser tan bueno, una experiencia que me iba a llevar de recuerdo en el corazón para toda la vida”. Allí ha representado a su ciudad natal y a todos los españoles.
La española lució un impresionante traje de flamenca en color rojo del diseñador Franz Auza, confeccionado en Madrid, y para el modelo de gala, escogió un vestido hecho a mano con piedras Swarovski y muchas flores. Otra de las categorías era la de ropa de baño, con un conjunto proporcionado por la propia organización que causó sensación entre el público. En realidad, todas las propuestas fueron muy alabadas y gustaron mucho a los allí presentes.
Se muestra muy satisfecha por el trabajo bien hecho, por ese “fruto” que nace de la disciplina y la fuerza mental. La preparación no ha sido nada fácil: “Hay días que no podía, que sentía que quería rendirme, pero al final he tenido esa fuerza mental para decir «soy España, soy la cara de todos los españoles y melillenses, y tenemos que seguir para adelante»”. Destaca que la organización fue muy “familiar y empática”, “siempre ayudándonos, dándonos la mano”.
El día 26 de septiembre desfilará en la calle Larios, en Málaga. Se siente muy emocionada por esta oportunidad, a la par que orgullosa por haber salido victoriosa en Perú. Está convencida de que el esfuerzo tiene su recompensa, y ella no ha dejado de intentarlo en estos meses. María Florensa tiene otra cita próximamente en una residencia de mayores del ámbito local junto a la Delegación del Gobierno en Melilla, en la que abrirá una pasarela y actuará de jurado para cumplir una “labor social” con los usuarios del centro.
Independientemente de sus retos profesionales, no descarta volver a presentarse a un concurso de belleza pero ya en la categoría adulta. Para ello, en este instante prefiere seguir trabajando y preparándose. Volverá con más fuerza, asegura. Pero el modelaje y la música siempre la acompañarán en cada nueva andadura. “Ahora que he empezado, nunca voy a dejar de parar”, concluye la modelo profesional.








