La Unión Deportiva Melilla ha comenzado oficialmente una nueva etapa deportiva bajo la dirección de Miguel Rivera. El técnico malagueño ha dirigido este miércoles su primera sesión de entrenamiento al frente del conjunto azulino en el Estadio Municipal Álvarez Claro, en una jornada que ha estado marcada por la intensidad, la toma de contacto con la plantilla y el inicio de la preparación del próximo compromiso liguero frente al UCAM Murcia. La sesión arrancó con una reunión en la intimidad del vestuario entre el nuevo cuerpo técnico y los jugadores.
Antes de que el balón comenzara a rodar, Miguel Rivera quiso transmitir su hoja de ruta al grupo, centrando su intervención en dos conceptos que, según expuso, deben marcar el día a día del equipo: equipo y respeto. El entrenador hizo especial hincapié en la importancia de la unidad como base para afrontar el momento actual y en el respeto mutuo como herramienta fundamental para fortalecer el vestuario.
Tras esta primera toma de contacto verbal, la plantilla se trasladó al gimnasio del estadio para completar un bloque de trabajo físico. Bajo la supervisión del preparador físico azulino, Dani Benítez, los futbolistas realizaron ejercicios específicos de fuerza y activación, con el objetivo de preparar el organismo para la exigencia posterior sobre el césped y continuar con el plan de acondicionamiento establecido. Posteriormente, el equipo saltó al terreno de juego del Álvarez Claro, donde Miguel Rivera tomó el protagonismo en su primera sesión práctica con el grupo.
Durante el entrenamiento, el técnico comenzó a introducir sus primeras consignas tácticas y a trabajar conceptos que pretende ver reflejados en la competición. El objetivo, según se desprende de la sesión, es lograr una rápida asimilación de las ideas para que el equipo pueda trasladarlas al terreno de juego en el menor tiempo posible. La jornada sirvió además para iniciar la preparación específica del partido que la UD Melilla disputará este domingo ante el UCAM Murcia, un encuentro que marcará el primer examen competitivo de esta nueva etapa.
El cuerpo técnico ya trabaja en los ajustes necesarios para afrontar el duelo en las mejores condiciones. Uno de los aspectos más positivos del día fue la plena disponibilidad de la plantilla. Todos los integrantes del primer equipo participaron en la sesión con normalidad y completaron el entrenamiento sin incidencias, mostrando un alto nivel de intensidad y predisposición ante las indicaciones del nuevo entrenador.
La preparación continuará este jueves con una nueva sesión programada en horario matinal en las instalaciones del Álvarez Claro. La UD Melilla mantiene así su planificación semanal con el objetivo de llegar al enfrentamiento frente al UCAM Murcia con el mayor grado de preparación posible. Con esta primera jornada de trabajo, Miguel Rivera da el pistoletazo de salida a su etapa al frente del conjunto azulino, asentando las bases de su proyecto desde el primer día y comenzando a moldear al equipo de cara al desafío inmediato que supone la competición liguera.
Los melillenses afrontan una semana muy importante de cara a conocer su futuro en la Segunda RFEF








