Una parte del contingente del Grupo de Regulares nº 52 de Melilla ha regresado este miércoles a la ciudad tras seis meses desplegado en Irak como parte de una misión de la OTAN. El grupo ha sido recibido por el comandante general de Melilla, Luis Cortés Delgado, en el aeródromo militar, en un acto que ha simbolizado el reconocimiento institucional a la labor desempeñada por estos militares en el país asiático.
El contingente devuelto está compuesto por efectivos que formaban parte de la Unidad Force Protection (UFP) y del Elemento de Apoyo Nacional (NSE). Ambos han desarrollado su labor principalmente en Bagdad, capital iraquí, y han estado integrados por personal del propio Grupo de Regulares nº 52, así como por miembros de otras unidades bajo el mando de la Comandancia General de Melilla (Comgemel).
Durante su estancia, los militares melillenses han compartido misión con efectivos de otras nacionalidades como polacos, australianos, británicos, franceses y los propios iraquíes. Las condiciones climáticas extremas y la barrera idiomática han sido los principales retos que han afrontado en su día a día.
Según explicaron los responsables de ambas unidades, la adaptación a la ciudad y al ritmo de trabajo fue progresiva, aunque complicada por el contexto cultural y lingüístico. A pesar de estas dificultades, han subrayado el valor estratégico de su participación en esta misión internacional, enmarcada en el objetivo de colaborar con la reconstrucción de Irak tanto en el plano militar como policial y civil.
El capitán Emilio Rente Boneli, jefe de célula S1-PAU durante la misión, destacó ante los medios que “no ha habido accidentes, todo ha salido bien, las misiones se han cumplido, con lo cual la satisfacción es plena”.
Este regreso forma parte del cronograma previsto de rotaciones de la misión internacional. Cabe recordar que a finales de noviembre pasado, el comandante general de Melilla, Luis Cortés Delgado, presidió el acto de despedida del contingente, destacando en aquella ocasión el orgullo que supone para la ciudad y el país contar con unas Fuerzas Armadas profesionales, preparadas y comprometidas.
No están todos
Sin embargo, la vuelta a casa no ha sido completa. Según han confirmado familiares de varios soldados a El Faro, aproximadamente 20 miembros del mismo contingente aún permanecen en Irak. Al parecer, la razón de este retraso en su regreso se debe a problemas con los visados, lo que está generando inquietud entre sus allegados.
Las mismas fuentes apuntan que estos militares podrían ser repatriados en los próximos días, pero no llegarían directamente a Melilla, sino que lo harían a la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid. Algunas de las familias afectadas ya están organizando su desplazamiento hasta la capital para poder recibirlos personalmente.
Este contratiempo administrativo no ha empañado el sentimiento de alivio de los familiares cuyos seres queridos ya han regresado a la ciudad, pero ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la logística y coordinación en este tipo de operaciones internacionales, especialmente cuando afectan a soldados que llevan meses desplegados en entornos de alta exigencia.








