El barrio Virgen de la Victoria vive con temor tras una sucesión de actos vandálicos que han dejado ya cuatro vehículos calcinados en el plazo de apenas un mes, según ha denunciado CpM a través de su portavoz, Hafid Mohamed. El último episodio se produjo la madrugada del pasado 2 de octubre, cuando ardieron dos coches en calles cercanas entre sí. A ello se suma un preocupante hallazgo: un papel rociado con líquido inflamable colocado en otro automóvil, lo que sugiere una clara intencionalidad y una escalada en el patrón de ataques.
La situación ha generado una fuerte reacción vecinal, canalizada a través de CpM, que ha denunciado públicamente estos hechos y ha exigido al Gobierno de la Ciudad Autónoma que tome medidas inmediatas. Hafid Mohamed ha calificado de “intolerable” esta oleada de violencia y ha trasladado el sentir de los residentes, que comienzan a sentir miedo dentro de sus propias casas.
“El temor empieza a adentrarse en las casas con todas las consecuencias. No se trata solo de coches quemados, sino de un ambiente de inseguridad constante en una zona densamente habitada y con servicios públicos muy sensibles”, advierte el comunicado emitido por la formación.
CpM ha solicitado la instalación de sistemas de videovigilancia viaria en puntos estratégicos del barrio, como los cruces de Alfonso XIII, Paseo de Ronda y Avenida de la Juventud. Consideran que estos dispositivos no solo disuadirían a posibles autores de futuros ataques, sino que también permitirían esclarecer responsabilidades si los hechos se repitieran.
Además, han pedido una mayor presencia de patrullas policiales en la zona, tanto para reforzar la seguridad como para transmitir tranquilidad a la ciudadanía. Se trata de un barrio donde conviven numerosas familias, personas mayores y donde se concentran infraestructuras clave como dos colegios de primaria, una guardería, dos institutos, un mercado, cafeterías, una iglesia, la piscina municipal y una oficina de la Ciudad Autónoma. Esta densidad de servicios hace especialmente urgente la implementación de medidas preventivas.
Desde el partido también se ha señalado que no todos los vecinos pueden costear un garaje, lo que obliga a estacionar en la vía pública. Esto, unido a la escasez de aparcamientos y la oscuridad de algunas calles, convierte a los vehículos en objetivos vulnerables. “Es incomprensible que en una ciudad pequeña como Melilla se estén repitiendo estos episodios con tanta frecuencia. Se deben reformular las políticas de seguridad ciudadana y dar respuestas a la altura del problema”, insisten desde CpM.
La oleada de incendios no parece un hecho aislado. Hace pocos días, otro coche ardió en la zona del Monte María Cristina, una situación que también fue cubierta por el cuerpo de Bomberos y que forma parte de una preocupante tendencia. Aunque no se ha identificado a los responsables de estos actos, la repetición y la forma en que se ejecutan apuntan a un patrón que inquieta a los residentes.
CpM ha anunciado que realizará un estudio de medidas para reforzar la seguridad ciudadana y, además, ha querido expresar su agradecimiento tanto al cuerpo de Bomberos como a los agentes de la Policía Local por su rápida actuación ante los incidentes. En el mismo comunicado, el partido traslada el reconocimiento de los ciudadanos hacia estos profesionales que, pese a los recursos limitados, continúan prestando un servicio esencial.
Mientras tanto, la indignación sigue creciendo en Virgen de la Victoria. Los vecinos sienten que su barrio está siendo atacado sin que haya respuestas claras. La preocupación se transforma en frustración ante la sensación de abandono institucional. Temen que la situación se repita y exigen que se actúe antes de que la próxima desgracia tenga consecuencias mayores.









Se sabe perfectamente el origen de los que prenden fuego a los coches; y seguro que votan a Coalición por Marruecos (CpM). ¡Que los expulsen a su país!