Yaakov Pinto, un joven melillense de 25 años, fue asesinado el pasado jueves en Jerusalén en un atentado terrorista mientras hablaba por teléfono con su esposa. Su muerte ha causado una profunda conmoción tanto en la comunidad judía de Melilla como entre quienes lo conocieron en la capital israelí, donde residía desde hacía algunos años junto a su familia.
El ataque tuvo lugar en una parada de autobús del barrio Givat Shaul, al oeste de Jerusalén. Dos terroristas armados, identificados como miembros del grupo islamista Hamás, abrieron fuego contra los civiles que esperaban el transporte público. Yaakov fue alcanzado por las balas y murió en el acto. Tenía el teléfono en la mano. En el otro lado de la línea, su esposa escuchó los disparos, los gritos, el caos. Luego, el silencio.
El suplemento Crónica del diario El Mundo, recoge con profundidad y sensibilidad este fin de semana los detalles del ataque, el perfil humano de la víctima y el testimonio de su entorno más cercano. A través de esa reconstrucción, se ha podido conocer el contexto exacto en el que Yaakov Pinto fue asesinado y cómo vivió sus últimos instantes.
La noticia de su muerte fue publicada por este diario la tarde del jueves, poco después de que las autoridades israelíes identificaran a la víctima. En su casa familiar, la conmoción era absoluta. "Era un muchacho bueno, centrado en los suyos. Siempre tenía una palabra amable para todos", contaba un conocido en conversación con este medio.
Yaakov se había instalado en Jerusalén años atrás para profundizar en sus estudios religiosos y formar su familia. Tenía dos hijos pequeños y trabajaba como contable. Vivía una vida sencilla, centrada en su hogar y su comunidad. Su rutina diaria era la de tantos otros jóvenes que, como él, compartían el transporte público, el trabajo, las compras y los rezos.
El atentado fue perpetrado por dos hombres armados, que dispararon indiscriminadamente contra la parada de autobús. Además de la muerte de Yaakov Pinto, otras personas resultaron heridas de diversa gravedad. Los atacantes fueron abatidos poco después por un civil armado que se encontraba en la zona. Hamás reivindicó el atentado horas después a través de sus canales oficiales.
El asesinato ha sido condenado con dureza por las autoridades israelíes, que lo han calificado de "acto cobarde" y "ataque contra civiles inocentes". En Melilla, las reacciones no se han hecho esperar. Numerosos vecinos, tanto de la comunidad judía como del resto de la ciudad, han expresado su consternación y han enviado mensajes de solidaridad a la familia. “Su muerte nos duele a todos. Es una pérdida irremplazable”, señaló un representante comunitario.
En Jerusalén, los funerales se celebraron el mismo día del atentado, siguiendo la tradición judía. Centenares de personas acudieron a despedirlo en un ambiente de profundo dolor. Allí se recordó a Yaakov como un hombre devoto, un padre cariñoso y un amigo leal. Las imágenes de su entierro, envuelto en un talit, con sus seres queridos abrazando el féretro, han recorrido las redes sociales.
El impacto del atentado va más allá del conflicto político o religioso. La historia de Yaakov Pinto se ha convertido en un símbolo del sufrimiento civil que tantas veces queda silenciado entre estadísticas y comunicados. Él no era una cifra más: era un joven con raíces profundas en Melilla, con sueños, con familia, con voz.
Su esposa, que escuchó los últimos instantes de su vida al otro lado del teléfono, ha optado por mantener el duelo en la intimidad. La familia ha pedido respeto en estos momentos y ha agradecido las muestras de apoyo que están recibiendo desde España, Israel y distintas comunidades del mundo.
Yaakov Pinto deja un hueco imposible de llenar entre sus seres queridos. Su nombre quedará grabado no solo en las crónicas del horror, sino también en la memoria de quienes le quisieron y hoy lloran su pérdida.









Mi comentario ha sido censurado y eliminado.Gracias , El Faro.
Lo siento de verdad
Pero más siento los 40.000 niños gazaties asesinados por los israelitas de Netanyahu en la colas del hambre,en hospitales y escuelas y los 60.civiles asesinados por estos genocidas.Intrtvrncion ,YA.?60.000 civiles quise decir.
Todo lo que queráis los del faro, pero haber si habláis un poco de los muertos palestinos, sobre todo de los niños, nada más que hoy habrán asesinado los ocupantes judíos sionistas a más de 60 gazatíes, que sumados a todos los asesinados desde 1947 van ya millones, la mayoría ciudadanos civiles, sobre todo niños, jóvenes y mujeres; pero para este periódico sólo le preocupa uno y que, además, seguro que estaba cumpliendo con su servicio militar y habrá estado en el frente asesinando a personas inocentes civiles no militares.
Y como fueron asesinados los 20.O00 niños y más de 60.000 ciudadanos palestinos? Esos también son personas inocentes.