La Sección Sindical de CGT en Correos ha denunciado públicamente la precaria dotación de personal en el servicio de aduanas de Melilla, una situación que, según el sindicato, no solo obstaculiza el normal funcionamiento de la operativa diaria, sino que acaba afectando de manera directa al servicio que se presta a la ciudadanía.
Según explica el sindicato en una nota de prensa, el servicio aduanero de Correos en la ciudad autónoma cuenta actualmente con solo dos trabajadores, pese a que inicialmente estaba previsto que fuesen tres. Esta escasa plantilla resulta claramente insuficiente para hacer frente al volumen de paquetería que se gestiona diariamente, provocando importantes retrasos en el reparto y un notable incremento de la carga de trabajo para el resto de empleados.
Uno de los principales problemas que ha generado esta situación es el retraso en la entrega de los paquetes al personal de reparto. En lugar de estar disponibles a primera hora de la mañana, como sería habitual en un funcionamiento óptimo, los envíos comienzan a llegar a distribución a partir de las diez, lo que impide que los trabajadores inicien su jornada en condiciones normales. Esta demora compromete la eficiencia del servicio y tiene consecuencias directas en los plazos de entrega que recibe el usuario final.
Además, CGT señala que, en muchas ocasiones, los paquetes llegan a reparto sin haber pasado por el trámite de imposición del IPSI, lo que genera aún más dificultades a la hora de gestionar su entrega. Esta anomalía no solo sobrecarga a los empleados de distribución, sino que también genera disfunciones en el seguimiento administrativo y fiscal de los envíos.
El sindicato critica que, desde la puesta en marcha del actual servicio de aduanas, no se haya hecho un análisis riguroso de las necesidades reales de la ciudad, como sí ha ocurrido en territorios con características similares, como Canarias. En este sentido, CGT reclama una estructura adecuada a la carga de trabajo de Melilla, con al menos tres empleados asignados de manera permanente y la creación de un puesto de jefe de equipo, cuya retribución esté acorde con las funciones de responsabilidad que exige.
Desde la organización sindical también se subraya la necesidad de que el servicio de Aduanas opere de forma independiente a la sección de Distribución. En la actualidad, los trabajadores destinados a esta área cobran como personal de reparto, a pesar de estar desempeñando funciones específicas que requieren una dedicación y una formación diferenciadas. Esta situación, además de injusta en términos laborales, repercute negativamente en el conjunto del funcionamiento de la oficina de Correos en Melilla.
Las reivindicaciones de CGT se producen en un momento en el casi se cumple un año desde que la empresa estatal había alcanzado un acuerdo con la mayoría sindical a nivel nacional para garantizar el empleo y la estabilidad en la plantilla. Este contexto, según señalan desde el sindicato, debería ser aprovechado para introducir mejoras estructurales también en Melilla, una de las plazas con mayor carga de trabajo y menor reconocimiento operativo.








