La Fundación para el Avance de la Libertad (Fundalib) ha reclamado “menos trabas y más oferta” ante el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, aprobado mediante el Real Decreto 326/2026, al considerar que no aborda de forma efectiva el problema de escasez residencial en España.
Según el análisis de la entidad, el plan acierta al identificar los principales desafíos del mercado, como la falta de oferta, el envejecimiento del parque inmobiliario o el aumento de costes, además de reconocer un déficit superior a las 400.000 viviendas. Sin embargo, Fundalib sostiene que la respuesta planteada refuerza la intervención pública en lugar de facilitar la creación de nueva oferta.
El documento prevé que el 60% de la financiación proceda del Ministerio de Vivienda y el 40 % de las comunidades autónomas, destinándose a vivienda social, rehabilitación y ayudas al acceso. No obstante, la Fundación advierte de que estas medidas están condicionadas por precios limitados y una fuerte carga administrativa.
El economista jefe de Fundalib, Bosco Aspe, señala que el plan “reconoce que falta vivienda, pero responde con más tutela administrativa”, lo que, a su juicio, limita la capacidad del mercado para aumentar la oferta.
Asimismo, la organización cuestiona medidas como la adquisición de viviendas para el parque público, al considerar que pueden trasladar inmuebles del mercado privado al público sin incrementar el número total disponible. También advierte de que las ayudas al alquiler podrían repercutir en subidas de precios si no se amplía la oferta.
Fundalib defiende como alternativa la liberalización del suelo, la agilización de licencias y el refuerzo de la seguridad jurídica, al entender que sin estos cambios el plan podría movilizar recursos sin resolver las causas estructurales del problema.
Además, la entidad insiste en que el desarrollo de suelo sigue siendo uno de los principales cuellos de botella y reclama reglas estables para atraer inversión y facilitar nuevas promociones residenciales.








