El senador por Melilla Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu cree que es “lamentable” que el Ministerio de Defensa no vaya a conmemorar el centenario del Desembarco de Alhucemas (8 de septiembre de 1925), “uno de los hechos relevantes de la historia militar española”.
En este sentido, recuerda el senador que el Desembarco de Alhucemas fue una operación aeronaval y terrestre; la primera operación por tierra, mar y aire y combinada -porque también participó Francia- y que supuso el principio del fin de la guerra de Marruecos. Como ya han subrayado muchos expertos, también sirvió de precedente, o ensayo, para el Desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944, que comenzó a decantar el triunfo de los aliados frente a las potencias del eje durante la II Guerra Mundial.
Otazu no tiene claro si la decisión del Ministerio obedece a “no molestar a Marruecos” o a “no conmemorar hazañas protagonizadas por militares que después fueron protagonistas destacados del comienzo de la guerra civil”.
Tal como explica el dirigente del Partido Popular (PP), el Desembarco de Alhucemas fue protagonizado por Miguel Primo de Rivera, el general dictador que gobernó en España de 1923 a 1930 y que había sido condecorado con la Laureada 30 años antes, en 1893, en la guerra de Margallo, cuando era teniente.
Además, añade Otazu, el jefe del Desembarco era el general Sanjurjo, quien en 1921 tomó el mando de la Comandancia General de Melilla (Comgemel) y que “estaba llamado a encabezar el alzamiento de las fuerzas sublevadas durante la guerra civil”. También participó el general Sanjurjo, en el destierro desde 1932 tras haber sido condenado y que tenía dos Laureadas. En palabras del senador popular, “es de los personajes considerados como inversos en la memoria histórica”, aunque no por el Desembarco de Alhucemas sino por lo que sucedió con posterioridad. Por si fuera poco, en aquella acción militar parte de las fuerzas estaban constituidas por las dos banderas de la Legión que mandaba el entonces coronel Francisco Franco, quien, como consecuencia del Desembarco, fue ascendido pocos meses después a general de brigada.
Otazu lamenta que el Ministerio no se haya pronunciado sobre las razones que han dado lugar a la cancelación de los actos de conmemoración que estaban siendo preparados por el Estado Mayor de Defensa y subraya que muchos medios se hicieron eco de la decisión de Margarita Robles en el mes de marzo.
El senador insiste en que se trata de una mala elección, “independientemente de que sus protagonistas estuvieran implicados después en actuaciones que muchos años más tarde han sido consideradas como no celebrables -sobre todo, después de la aprobación Ley de la Memoria Histórica en 2007-, producto de una revolución contra la democracia española representada por el Gobierno de la II República entre 1931 y 1936, a pesar de lo convulso de aquel período”.
En cualquier caso, para Otazu es “una pena” que no se vaya a conmemorar y piensa que se debería haber encontrado la forma de hacer la conmemoración “de una manera digna, sobria y con todos los pronunciamientos a favor de reconocer un éxito de los militares españoles junto a los franceses” en aquel período de la guerra de África, que comenzó a ver su fin en el Desembarco de Normandía, aunque no terminó hasta dos años más tarde.
“Sea por una razón u otra, desde mi punto de vista, es una lástima que no se conmemore una gesta histórica de las Fuerzas Armadas españolas”, concluye el senador del PP por Melilla.








