La Asociación Comunidad Musulmana de Melilla ha expresado su indignación y firme condena a las declaraciones del diputado de la formación política Vox Cataluña, Alberto Tarradas.
Durante una sesión en el Parlament de Cataluña, Tarradas reivindicó el cántico "musulmán el que no bote" proferido semanas atrás durante el partido de fútbol entre España y Egipto y añadió, en referencia directa a la diputada del partido Esquerra Republicana, Najat Driouech: "Si decide no botar no pasa nada, que no bote. No la vamos a deportar por eso, por lo menos de momento".
Esta organización considera estas afirmaciones "irresponsables, ofensivas y perjudiciales" para la convivencia democrática.
La entidad recuerda que Melilla "no es una ciudad cualquiera". Alega que es un "enclave único", construido a lo largo de siglos como espacio de encuentro entre Europa y África, donde conviven de manera real y cotidiana distintas culturas, religiones y sensibilidades.
"Nuestra ciudad es un ejemplo vivo de pluralidad: musulmanes, cristianos, judíos e hindúes comparten espacios, tradiciones y vida pública desde el respeto y la dignidad. Esta convivencia no es casual ni frágil; es fruto del esfuerzo colectivo, del respeto mutuo y de una cultura profundamente arraigada en el diálogo. Por ello, cualquier discurso que promueva el desprecio, la división o el enfrentamiento no solo resulta inaceptable, sino que atenta directamente contra valores que en Melilla defendemos y practicamos cada día".
Para esta asociación, las declaraciones de este diputado no constituyen un hecho aislado, sino que reflejan una forma de hacer política basada en la "provocación, la descalificación y el deterioro deliberado" del debate público.
"Este tipo de comportamiento degrada las instituciones democráticas y supone una falta de respeto tanto hacia los representantes públicos —incluida la diputada de Esquerra Republicana— como hacia la ciudadanía en su conjunto".
Por todo ello, la entidad rechaza de manera tajante cualquier intento de normalizar un lenguaje político agresivo, ofensivo o excluyente. Y es que reafirman que "no todo vale" en política.
"La libertad de expresión no puede utilizarse como excusa para fomentar el desprecio ni para erosionar la convivencia".
Asimismo, advierten con claridad que persistir en esta estrategia de confrontación permanente no solo empobrece el debate democrático, sino que conduce inevitablemente a la "pérdida de legitimidad y confianza" por parte de la sociedad.
"La ciudadanía española ha demostrado sobradamente que no respalda proyectos políticos basados en el conflicto constante y la crispación".
Asimismo, han querido hacer un "llamamiento firme y directo" a las autoridades de la ciudad, para que no eludan su responsabilidad de pronunciarse ante este tipo de situaciones. En este sentido, se han dirigido de manera expresa tanto al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, como a Delegación del Gobierno, para que manifiesten una posición clara en defensa del "respeto institucional, la convivencia y los valores democráticos" que tal y como incidieron, representan a todos los melillenses.
"Desde la Comunidad Musulmana de Melilla reafirmamos con determinación nuestro compromiso con la convivencia, el respeto, la dignidad y la defensa activa de una sociedad plural. Exigimos responsabilidad, altura institucional y respeto a todos los representantes públicos, sin excepción".








