Nueva Melilla ha manifestado su rechazo al acto organizado este viernes 10 de julio en el Hotel Melilla Puerto por la Fundación Denaes, con la participación de la Fundación Disenso y la colaboración del Grupo Vox en la Asamblea de Melilla, con motivo del centenario del Desembarco de Alhucemas. El presidente del partido, Mohamed Busian, ha denunciado en un comunicado que la cita presenta el episodio "casi exclusivamente como una gesta militar", sin incorporar el contexto colonial ni el sufrimiento de la población civil durante la Guerra del Rif.
La convocatoria incluye la proyección de un documental sobre el desembarco y una mesa redonda dedicada al "Legado de Alhucemas", centrada en la trascendencia militar de la operación. Según Busian, el programa omite "aspectos ampliamente estudiados por la historiografía", como el contexto colonial y las consecuencias humanas del conflicto.
El Desembarco de Alhucemas fue la operación decisiva de la Guerra del Rif (1921-1927), que enfrentó a España y Francia con los rifeños. Nueva Melilla recuerda que aquel conflicto dejó "decenas de miles de muertos" entre soldados, combatientes rifeños y población civil, y sostiene que la investigación histórica ha documentado el uso de armas químicas, incluido gas mostaza, por parte del Ejército español durante la campaña.
El partido subraya los vínculos históricos, culturales y familiares de Melilla con el Rif, y advierte de que, para muchos melillenses, el episodio no representa solo una operación militar, sino el recuerdo de un conflicto que marcó a generaciones. Busian ha reclamado que, si el objetivo del acto fuera académico, el programa debería incluir especialistas en historia colonial, investigadores del uso de armas químicas y voces del propio Rif.
El acto, adelantado por El Faro de Melilla el pasado 6 de julio, contará con la participación de los historiadores Bruno Navarro Rousseau-Dumarcet y Juan Manuel Sayago Guzmán, junto a Juan Sergio Redondo Pacheco, presidente de la Fundación Denaes, con la moderación de Iván Vélez Cipriano.
Nueva Melilla ha concluido reclamando "una memoria compartida basada en el respeto, el rigor histórico y la sensibilidad hacia todas las víctimas", frente a lo que considera una celebración pública de una guerra colonial.








