La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia del consumo de alcohol y drogas al volante que se desarrollará del 15 al 21 de diciembre en todo el territorio nacional. En este periodo, coincidente con el inicio de las celebraciones navideñas, las policías de tráfico realizarán más de 35.000 pruebas diarias para prevenir siniestros viales relacionados con el consumo de estas sustancias.
Durante esta semana, agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto a las policías locales que se sumen a la iniciativa, establecerán controles tanto en carreteras interurbanas como en zonas urbanas. Estos operativos se llevarán a cabo a cualquier hora del día, con el objetivo de disuadir a los conductores que hayan ingerido alcohol o consumido drogas de ponerse al volante.
La campaña responde a una realidad preocupante: el consumo de alcohol sigue siendo una de las principales causas concurrentes en los accidentes de tráfico con víctimas mortales. Según datos presentados por la DGT, en 2024 el alcohol estuvo presente en el 28% de los siniestros mortales, con 273 casos registrados, lo que representa un aumento de 27 respecto al año anterior. Además, en el 12% del total de siniestros con víctimas también se detectó la presencia de alcohol.
En la presentación de la campaña, celebrada en Madrid, el jefe provincial de Tráfico, Cristóbal Cremades, subrayó que "aunque la sociedad ha avanzado mucho en concienciación, las cifras demuestran que estas campañas siguen siendo imprescindibles". La DGT insiste en que la única tasa segura es 0,0% y que ningún conductor debe ponerse al volante tras haber consumido alcohol o drogas.
Los datos extraídos de la Memoria de Hallazgos Toxicológicos en Víctimas de Accidente de Tráfico de 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses junto con el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, revelan que el 48,2% de los conductores fallecidos en carretera presentaban presencia de alcohol, drogas o psicofármacos, ya fuera de forma aislada o combinada. Aunque supone un leve descenso frente al 53,6% de 2023, el informe refleja un incremento del 7,2% respecto a 2014.
En paralelo a esta campaña, el Congreso de los Diputados está tramitando una Proposición de Ley para reducir la tasa máxima de alcohol al volante a 0,10 mg/l en aire espirado para todos los conductores, siguiendo recomendaciones de organismos como la Organización Mundial de la Salud, la Unión Europea y el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte. Esta medida ya está en vigor en países como Noruega y Suecia, donde la reducción de la tasa estuvo asociada a una disminución significativa de los siniestros con víctimas.
La normativa actual ya contempla la tasa 0,0% para los conductores menores de edad, según la reforma reciente de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial. Además, el Código Penal establece sanciones específicas por conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, mientras que desde la implantación del Permiso por Puntos, el 12% de los infractores sancionados y el 14% de los puntos retirados han estado vinculados a estas conductas.
La DGT reitera la necesidad de mantener y reforzar estos controles para consolidar la conciencia colectiva de que cualquier cantidad de alcohol o drogas multiplica el riesgo de sufrir o provocar un accidente. En un contexto de aumento de desplazamientos y celebraciones, la campaña busca prevenir tragedias y recordar a la ciudadanía que la seguridad vial es responsabilidad de todos.








