La consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar, ha salido al paso de las críticas vertidas tras la suspensión parcial de la Cabalgata de Reyes, defendiendo la gestión del evento por parte del Ejecutivo local y reivindicando el trabajo transversal entre áreas de Gobierno. La consejera ha respondido especialmente a la polémica generada por la participación del presidente de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, Francisco Díaz, cuya actuación fue objeto de duras críticas por parte de la oposición.
Mohatar negó tajantemente que Díaz hubiese usurpado funciones públicas, como denunció Coalición por Melilla (CpM), formación que incluso exigió su cese inmediato. Según explicó, la organización de un evento de gran magnitud como la Cabalgata de Reyes requiere del esfuerzo coordinado de distintas áreas del Gobierno, así como de múltiples perfiles técnicos y profesionales.
“No solamente estuvo implicado el presidente de la Fundación, sino también numerosos funcionarios de Festejos, operarios de Servicios Operativos, personal de Medio Ambiente y otros equipos técnicos que trabajaron sin descanso”, afirmó.
La consejera recordó que la colaboración interna dentro del Ejecutivo forma parte de la dinámica habitual de trabajo. “¿Dónde está el problema de que las personas de un gobierno se estén ayudando y se estén apoyando cuando se trata de organizar eventos de gran envergadura?”, cuestionó.
Frente a la visión de una supuesta falta de coordinación, Mohatar defendió que esta legislatura está marcada precisamente por la cooperación institucional, en contraposición al “boicot” interno que, a su juicio, caracterizó al anterior gobierno CpM-PSOE.
En relación con la decisión de suspender la Cabalgata, Mohatar explicó que el equipo organizador consultó hasta seis servicios meteorológicos diferentes, muchos de ellos utilizados por profesionales del mar, que indicaban la posibilidad de que no lloviera con intensidad durante las horas clave del evento. “Teníamos motivos para pensar que era posible que escampara, o al menos que la lluvia fuera débil. El día anterior, por ejemplo, daban un 100% de lluvia y no cayó ni una gota”, recordó.
La consejera insistió en que hasta el último momento se intentó mantener la programación prevista, con un recorrido acortado y más ágil, diseñado precisamente para adaptarse a las inclemencias del tiempo. El desfile llegó a comenzar, con la recepción inicial en el Foso de los Navegantes, donde se congregaron entre 1.500 y 2.000 personas. Sin embargo, la tromba de agua que cayó obligó a detener la cabalgata para garantizar la seguridad.
Ante las acusaciones de que el evento se había celebrado solo para una parte de la ciudadanía, Mohatar fue contundente. “¿Cómo se puede ser tan vil como para hacer afirmaciones tan miserables?”, dijo, al tiempo que desmintió categóricamente que se hubiera producido ningún tipo de exclusión. Recalcó que todas las familias estaban invitadas y participaron en las actividades previas y que se mantuvo el reparto de regalos y visitas a hospitales.
También respondió a las críticas por la supuesta pérdida de materiales no utilizados tras la suspensión. Explicó que tanto los caramelos como el confeti y los juguetes no repartidos se almacenarán para próximas celebraciones como Carnaval o Navidad. “Ni se despilfarra ni se desperdicia nada. Se trabaja con rigor y eficiencia. No nos vamos a comer los 23.000 euros en caramelos, se reutilizarán como corresponde”, afirmó.
La consejera aprovechó para hacer un balance muy positivo de las actividades navideñas impulsadas por su área, destacando su variedad, calidad y nivel de participación. Entre ellas, citó las actividades infantiles, las actuaciones en el Kursaal y la chocolatada organizada el día anterior a Reyes. “No ha habido una familia que no haya tenido una actividad pensada para su disfrute”, señaló. Reivindicó que la programación fue “brillante” y que la acogida por parte de la ciudadanía fue masiva.
En su intervención, Mohatar también lanzó un mensaje a la oposición, especialmente a los socialistas y a Somos Melilla, a quienes acusó de aprovechar políticamente un hecho meteorológico imprevisible. “Es la crítica fácil. Ahora resulta que también somos responsables de la lluvia”, ironizó. Cuestionó que se pida la dimisión del Ejecutivo por algo que, según dijo, escapa al control humano.
Además, cargó duramente contra el Gobierno anterior, al que calificó como el “más nefasto, descoordinado y errático” de los últimos años. “No pueden darnos ni una mínima lección. Fueron incapaces de coordinarse entre ellos y ahora nos exigen responsabilidades por hacer lo que ellos no supieron hacer: trabajar en equipo”, sentenció.
Finalmente, Mohatar cerró su comparecencia reafirmando su compromiso y el del Gobierno con la ciudadanía. Aseguró que seguirán trabajando con responsabilidad y visión global en la organización de eventos y actividades, y defendió el carácter transversal del trabajo institucional. Reclamó a la oposición una crítica más constructiva y menos basada en la desinformación o el oportunismo. “Se trata de servir a Melilla, no de buscar titulares a costa del esfuerzo de quienes trabajan con honestidad”, concluyó.








Los melillenses protestan y critican por lo que ven. Parece que el imbrodismo vive en otro mundo. Vuestro PP lejos de asumir errores no hace otra cosa que mentir y defender lo indefendible. Aquí nadie es vil por criticar las chapuzas de un individuo como Paco Fiestas, que realiza funciones que no le corresponden y que debería coordinar la titular de Cultura y Festejos, una tal Fadela Mohatar. Ni desinformación ni oportunismo... ha sido un fracaso absoluto que no lo tapa ni la dimisión del de la parada técnica, paraguas y chubasquero. No se le cae la cara de vergüenza.
Guarda un poco para el pleno. Que te hará falta.