La reciente estabilidad meteorológica que ha caracterizado los últimos días en España está a punto de terminar. El climatólogo de Meteored, Samuel Biener, advierte de la llegada de la borrasca Regina, nombrada por el IPMA, que provocará lluvias intensas de manera localizada y otros fenómenos adversos en la Península Ibérica, incluyendo a Melilla.
Este cambio coincide con el comienzo de la primavera climatológica, y los expertos subrayan que se trata de un episodio significativo. Tras varios días de calma tras el paso de un “tren de borrascas”, se observa que una vaguada se desprende por el oeste peninsular y, según los pronósticos, se separará completamente del chorro polar en las próximas horas.
Regina es una baja fría aislada, que comparte muchas características con una dana, aunque presenta algunas particularidades adicionales: un reflejo más marcado en superficie bajo el núcleo del aire frío y la presencia de sistemas frontales alrededor de la borrasca. Estas condiciones afectarán a diversas regiones de España, incluida Melilla, donde se esperan chubascos dispersos acompañados de barro y actividad tormentosa ocasional entre el lunes y el martes.
El movimiento de la borrasca Regina se espera desde el golfo de Cádiz hasta el norte de Argelia, donde se situará el jueves antes de tender a desplazarse hacia el este. Los especialistas destacan que la inestabilidad atmosférica no desaparecerá con la llegada de la borrasca; durante el jueves podría desprenderse una pequeña dana sobre el sur peninsular, lo que mantendrá la inestabilidad durante varios días.
Durante los primeros días de la semana, los chubascos se concentrarán en Melilla, Ceuta y varias zonas de la península. Los fenómenos irán acompañados de barro y podrán registrarse tormentas ocasionales. Para los habitantes de la ciudad autónoma, esto implica la necesidad de extremar precauciones, especialmente en áreas urbanas donde las lluvias intensas podrían complicar la movilidad.
A partir del miércoles y hasta el jueves, la borrasca se desplazará hacia el mar de Alborán, intensificando los aguaceros en Andalucía, Ceuta, Melilla, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Región de Murcia, Comunidad de Madrid, Aragón y Cataluña. La evolución de Regina seguirá siendo vigilada por los servicios meteorológicos, debido a la naturaleza errática de las borrascas mediterráneas, que suele dificultar la precisión de las previsiones.
Para la tarde del jueves, se esperan reactivaciones de las lluvias en Galicia, Castilla y León, Asturias, Cantabria, el oeste de Castilla-La Mancha y el norte de Extremadura. Según los modelos meteorológicos, en estas regiones, incluida Melilla, la inestabilidad estará asociada a la llegada de una vaguada procedente del Atlántico.
Los mapas meteorológicos indican que se podrían acumular más de 100 litros por metro cuadrado en varias comarcas del noreste de España, especialmente en la Comunidad Valenciana, Cataluña y Matarraña (Teruel). Aunque Melilla no se espera que registre cantidades tan extremas, los expertos alertan que los chubascos locales podrían ser fuertes y acompañados de tormentas, generando posibles complicaciones en la ciudad autónoma.
En resumen, la borrasca Regina marca el fin de un periodo de estabilidad en España y trae consigo un escenario de lluvias, barro y tormentas para Melilla durante los próximos días. Los servicios meteorológicos recomiendan mantenerse atentos a las actualizaciones de previsión y tomar precauciones ante la llegada de los fenómenos adversos, en un inicio de primavera que se presenta inestable para la ciudad autónoma y el sur peninsular.








