Melilla volvió a desempeñar en 2025 un papel destacado como punto de entrada terrestre de personas migrantes en situación de vulnerabilidad, según recoge el informe “Sistema de Acogida Estatal. Balance 2025” del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La ciudad autónoma, junto a Ceuta, figura como uno de los principales accesos por frontera terrestre, canalizando la atención humanitaria a través del Programa de Atención Humanitaria (PAH).
El documento oficial sitúa a Melilla dentro del dispositivo estatal de primera acogida destinado a personas que acceden a territorio español atravesando la frontera terrestre. Estas llegadas son atendidas por el PAH, un programa específico que cubre necesidades básicas inmediatas y que forma parte del Sistema de Acogida Estatal.
En 2025, el Programa de Atención Humanitaria atendió a 54.597 personas llegadas en situación de vulnerabilidad a costas españolas o por las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla. Según los datos recogidos en el balance anual, el 91% de las personas atendidas en este programa eran hombres, lo que refleja un perfil marcadamente masculino en este tipo de flujos migratorios.
En cuanto a la procedencia, el informe señala que las principales nacionalidades de las personas atendidas en el PAH fueron, por este orden, Mali, Senegal, Marruecos y Guinea (Conakry). Este perfil difiere del registrado en el Sistema de Acogida de Protección Internacional (SAPI), donde predominan otras nacionalidades y el porcentaje de hombres es menor.
El PAH cuenta con una red de recursos de acogida diseñada para prestar atención inmediata. Entre los servicios que se ofrecen se encuentran la atención sociosanitaria de urgencia, la acogida de emergencia y el suministro de material básico destinado a cubrir necesidades esenciales tras la llegada. El objetivo es garantizar una respuesta rápida ante situaciones de vulnerabilidad detectadas en los puntos de primera entrada.
En términos de capacidad, el programa dispuso en 2025 de 22.117 plazas, con un nivel de ocupación del 81,6%, según los datos oficiales. Estos recursos forman parte de un sistema más amplio de acogida que el Ministerio distribuye por todo el territorio nacional.
Uno de los mecanismos contemplados para evitar la saturación en zonas de primera llegada como Melilla es el traslado de personas migrantes a otros centros de acogida en la península y diferentes comunidades autónomas. El informe especifica que estos traslados se realizan una vez que las personas han sido debidamente identificadas. La finalidad es garantizar un servicio de acogida adecuado y reducir la presión migratoria sobre territorios fronterizos.
El balance general del Sistema de Acogida Estatal refleja que, a lo largo de 2025, más de 124.000 personas fueron atendidas en el conjunto de los dispositivos gestionados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Este sistema integra tanto el Programa de Atención Humanitaria como el Sistema de Acogida de Protección Internacional.
En el contexto nacional, el informe también recoge una disminución del 42,6% en el número total de personas inmigrantes llegadas a España respecto a 2024. No obstante, la dinámica de los flujos migratorios se mantuvo marcada por la imprevisibilidad, obligando al refuerzo de recursos y a la adaptación continua de los dispositivos de acogida.
Dentro de este marco, Melilla continúa ocupando una posición estratégica en la gestión de la inmigración irregular por vía terrestre. Su condición de frontera exterior de la Unión Europea convierte a la ciudad autónoma en uno de los primeros puntos de contacto para personas que acceden a territorio español desde el norte de África.
El informe subraya que el sistema estatal cuenta con centros distribuidos por todo el país, lo que permite articular una red de acogida que va más allá de los territorios fronterizos. De este modo, la gestión de los flujos migratorios no recae exclusivamente sobre enclaves como Melilla, sino que se integra en una estructura de ámbito nacional.
Los datos correspondientes a 2025 confirman así el papel de Melilla dentro del engranaje del Sistema de Acogida Estatal, especialmente en lo relativo a la atención inicial de personas que llegan por la frontera terrestre en situación de vulnerabilidad.








