Con el cierre de una nueva edición del Mercado Renacentista de Carlos V, Melilla despide uno de los acontecimientos culturales y turísticos más destacados de su calendario estival. Durante tres jornadas, Melilla la Vieja ha dejado atrás el siglo XXI para trasladar a vecinos y visitantes a una época marcada por la figura del emperador Carlos V, convirtiendo el recinto histórico en un espacio donde la historia ha cobrado vida a través de la cultura, la gastronomía, la artesanía y el entretenimiento.
El éxito de esta edición confirma la consolidación de un evento que, año tras año, continúa creciendo tanto en participación como en calidad de su programación. La implicación de la Fundación Melilla Ciudad Monumental, junto al trabajo de empresas, asociaciones y compañías locales y nacionales, ha permitido ofrecer una propuesta variada que ha sabido combinar el rigor histórico con el atractivo de un gran acontecimiento popular.
Más allá de los cerca de 60 puestos de artesanía y productos tradicionales instalados en Melilla la Vieja, el mercado ha destacado por una programación que ha convertido cada rincón del recinto monumental en un escenario vivo. Recreaciones históricas, justas, espectáculos teatrales, música, danza, talleres infantiles y exhibiciones de antiguos oficios han acercado al público una parte del legado del siglo XVI, favoreciendo el conocimiento de una etapa decisiva para la historia de la ciudad.
La gastronomía también ha ocupado un lugar protagonista. Iniciativas como Fogones Imperiales han permitido recuperar recetas inspiradas en la mesa de Carlos V y poner en valor la cocina como parte del patrimonio cultural. Este tipo de propuestas no solo enriquecen la experiencia del visitante, sino que abren nuevas oportunidades para el sector hostelero local, especialmente con la posibilidad de que Melilla se incorpore a la Ruta de Carlos V, un itinerario cultural de proyección europea.
Especial reconocimiento merece el protagonismo de las compañías y colectivos melillenses, que han vuelto a demostrar el alto nivel artístico existente en la ciudad. Su participación, junto a la de recreadores y artistas llegados de distintos puntos de España, ha contribuido a crear un ambiente de convivencia y colaboración que constituye uno de los principales valores del mercado.
Pese a las altas temperaturas, el público volvió a llenar Melilla la Vieja durante la tarde y la noche. Una respuesta que confirma el interés que despierta esta cita.
El Mercado Renacentista de Carlos V se ha consolidado como uno de los principales eventos culturales y turísticos del verano, poniendo en valor el patrimonio histórico y dinamizando la ciudad.








