El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, hizo ayer unas inquietantes declaraciones en relación con la proliferación de la quema de contenedores en determinadas zonas de la ciudad, habitualmente, de forma sistemática, en las barriadas de la periferia. Y son inquietantes porque han dejado entrever que determinados partidos de la oposición pudieran tener cierta connivencia con los autores de estos actos vandálicos, algo que el propio presidente Imbroda comentó hace meses hablando de la existencia de una "mano negra", que estaría detrás de estos incendios intencionados.
Ventura volvió sobre aquella acusación y señaló que se estaría produciendo "cierto estímulo" desde la oposición para que esas acciones delictivas se produzcan, posiblemente con el objetivo de poder después dar imagen de que el Gobierno melillense del PP tiene abandonados esos barrios y poder sustentar, además, su discurso de ciudadanos de primera y de segunda en Melilla, siempre con la cuestión religiosa en el centro de la estrategia política de algunos partidos, que ya se ha denunciado decenas de veces.
El caso es que el consejero popular está convencido de que esos grupos "empoderan" a los pirómanos para "vivir" políticamente del conflicto que genera el fuego de los contenedores. La Ciudad está tan convencida de que esas actuaciones vandálicas seguirán produciéndose que los recipientes se contratan por la fórmula del renting con el fin de gastar solo 1 millón de euros al año, una cantidad muy importante que, en consecuencia, no se utiliza en otras necesidades de los servicios públicos.
Daniel Ventura no fue especialmente específico, con lo cual se ahorró decir claramente a qué grupos o grupo de la oposición señala con esos comentarios. Sería conveniente que dijera a qué partidos se refiere, si bien por sus referencias a los plenos de control y machacona crítica del "abandono" de barrios en función del origen cultural de sus residentes, podría estar apuntando al PSOE y CpM, que son las organizaciones más proclives a utilizar ese tipo de discurso político.
Lo que también dibujó Ventura es la existencia de investigaciones policiales que estarían muy en la pista del conflicto. "Caerán, ya caerán", comentó en alusión a esas acciones por parte de la Policía. Es más, también manifestó que los incívicos que van contra la normativa sobre los residuos terminarán en los juzgados por delito medioambiental, lo cual va mucho más allá que la imposición de una sanción.
En definitiva, se hace muy necesario que el titular de Medio Ambiente dé más datos sobre qué organizaciones políticas estarían alentando los incendios, quién se está beneficiando de ello y, al menos, que se comunique a los ciudadanos cuántos han sido ya detenidos.








