Desde que Marruecos decidió unilateralmente cerrar la aduana comercial con Melilla en agosto de 2018, las cosas no han ido bien para el comercio local, por mucho que a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, se le llenara la boca hablado del gran acuerdo que permitió la reapertura hace casi año y medio, y que realmente nunca ha funcionado ni ha tenido la más mínima repercusión positiva cierta entre los empresarios melillenses.
Sin embargo, no se puede confundir el tema de la aduana comercial con lo que es un régimen de viajeros, que básicamente consiste en que las personas que cruzan la frontera puedan llevar determinados productos por un valor económico máximo concreto o kilos, típicos de lo que es comprar en otra ciudad a modo de "turista": algo de ropa, zapatos, perfumes, etc. Y eso no se está permitiendo por parte de Marruecos, que, como todos sabemos en esta ciudad, no deja entrar en su territorio ni un botellín de agua que proceda de Melilla.
El caso es, sin embargo, que los melillenses sí que pueden traer mercancía desde territorio marroquí en ese llamado régimen de viajeros. Aquí entra todo tipo de frutas, verduras, pescados..., procedente del vecino país, siempre que no supere los 10 kilos en total. Es decir, no hay reciprocidad, algo que los empresarios y comerciantes locales llevan denunciando años, desde la reapertura de la frontera tras el Covid en 2022, sin que en Madrid hayan movido un dedo por dar solución al problema.
Y ahí es donde entra en escena la diputada del PP por Melilla, Sofía Acedo, que en la tarde de ayer puso en evidencia la falta de voluntad política del Gobierno de Sánchez por obligar a las autoridades marroquíes a aceptar el régimen de viajeros, algo que existe en todas las fronteras del mundo, pero que Rabat no está dispuesta a conceder en su campaña de asfixia económica para las dos ciudades autónomas españolas en el norte de África.
Acedo aprovechó la comparecencia del secretario de Estado de Exteriores en el Congreso para recordar que el Ejecutivo nacional no ha dado ni un pequeño paso a favor de defender los intereses de la ciudad en ese sentido. La parlamentaria popular ha puesto voz en la Cámara Baja a lo que miles de melillenses reclaman: un régimen de viajeros bidireccional, que les permita llevar sus compras individuales a Marruecos.
¿Por qué esa actitud indolente por parte del Gobierno de España?, es la gran pregunta que Acedo puso sobre la mesa. “Nuestros empresarios están sufriendo una competencia desleal intolerable. Nuestro comercio minorista pierde actividad y nuestra economía continúa soportando las consecuencias de unas decisiones políticas tomadas muy lejos de los intereses de los ceutíes y melillenses”, denunció.









Fue Marruecos aprovechando la pandemia quien acabó con ese régimen, en Melilla los políticos de todos los colores lo llamaban comercio atípico, “contrabando puro y duro, blanqueo de capitales, explotación lo llamó yo y diferentes informes, incluido alguno de los cuerpos de seguridad. Marruecos es socio preferencial de la CE y no le quedaba otra, Melilla tuvo una época antes de este “comercio” donde no existía el paro y exportaba sus productos “conservas” a todo el mundo. Pero claro es mejor no hablar de esto y además si algo no me gusta “Sr. editor” lo borro, eso es libertad de expresión si señor, espero que este, lo mantengas.
Tal vez será porque durante años se utilizó fraudulentamente este régimen para hacer contrabando, blanquear y burlar la ley por más de 1500 millones al año, con la complicidad de todos los gobiernos que pasaron por Melilla y mientras todas las “autoridades “ miraban hacia otro lado e incluso algunas cooperaban activamente ayudando a dar por buenas las facturas y los ingresos por millones en los bancos de esta Ciudad. “ De aquellos polvos vienen estos barros”.