El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha presentado este jueves el proyecto del cementerio de mascotas de Melilla, una iniciativa impulsada por el Gobierno del Partido Popular que se ejecutará en el Parque Granja Escuela Rey Felipe VI. Según Ventura, se trata de una respuesta a una demanda creciente de las familias melillenses, que consideran a sus mascotas como “un miembro más de la familia”.
Según datos aportados por el propio consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, entre el 30% y el 40% de los hogares melillenses tienen una mascota. El consejero recordó que está ampliamente documentado desde la psicología el fuerte vínculo emocional entre las personas y sus animales de compañía. Ventura explicó que la idea de habilitar un espacio específico para el último adiós a las mascotas no es nueva y que lleva tiempo gestándose, , recordando que en la legislatura anterior ya se planteó la necesidad de adquirir un horno crematorio de animales. Sin embargo, el enfoque evolucionó hasta el actual proyecto integral de cementerio. “Una incineradora de animales no era la clave. La clave era que había que hacer un cementerio”, explicó el consejero.
El proyecto presentado contempla un espacio que incluirá un tanatorio, con sala de velatorio, sala de cremación y cámara frigorífica “que reglamentariamente también nos obligan a tenerla”, además, la obra incluye un columbario y como novedad, un espacio abierto con vegetación y bancos dispuestos, en el denominado jardín de los recuerdos. Este último espacio, según explicó el consejero, está pensado para el recogimiento y la memoria de la mascota.
El espacio se ubicará en el interior del Parque Granja Escuela Rey Felipe VI y ha sido anunciado por el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, quien ha detallado que la obra estará terminada previsiblemente en 2026, sin hablar de fechas concretas aunque con la intencionalidad de poder materializarlo antes del verano.
Ventura detalló que el cementerio se levantará en una zona ya existente y en desuso dentro de la Granja Escuela, utilizando como base un muro donde actualmente se encuentra el museo del recinto. "Este proyecto transforma una edificación que ya existe en un espacio de despedida y de memoria. La intervención combina funcionalidad técnica y sensibilidad arquitectónica”, resaltó Ventura.
Detrás del muro se desarrollará el columbario, y en el espacio anexo se habilitará el jardín para el enterramiento de urnas. El columbario contará con 236 nichos de distintos tamaños y se integrará con ladrillos en tonos verdes en la estructura del muro existente. En cuanto al jardín de los recuerdos, explicó que será un espacio elevado con árboles preservados, bancos corridos y trazado serpenteante, diseñado para que los dueños puedan meditar y pasar tiempo recordando a sus mascotas. “Es una zona que va a permitir en el futuro ampliar el columbario. Todo se integra con gran discreción en el entorno. Respetamos la topografía, vegetación y estructura espacial ya existente”, señaló.

Además, se contempla una separación clara entre las zonas del parque utilizadas por la granja escuela y las del cementerio, de modo que ambas puedan funcionar de forma independiente. El cementerio tendrá una entrada independiente “muy cerca de la Sociedad Protectora de Animales”, con zona de aparcamientos para facilitar el acceso. Los visitantes que acudan con una mascota fallecida podrán acceder directamente a la zona del tanatorio por una nueva entrada, sin necesidad de atravesar todo el recinto de la granja.
La propuesta ha sido desarrollada por el arquitecto Javier Moreno, del estudio Montero y Moreno, y cuenta con una inversión de alrededor de 300.000 euros. La intervención ocupará unos 1.025 metros cuadrados, de los cuales 90,75 m² corresponden a edificaciones.
Actualmente, se encuentra en fase previa a la licitación, prevista en unas dos o tres semanas. El tiempo de ejecución se estima en cinco meses, aunque desde el área de Medio Ambiente se trabaja en paralelo para avanzar en todos los aspectos necesarios para su puesta en funcionamiento.
Aunque Ventura prefirió no dar fechas exactas para evitar críticas en caso de retrasos, aseguró que el objetivo es que el cementerio esté listo durante el año 2026, idealmente antes del verano. Mientras tanto, desde su área se trabaja en la obtención de permisos, redacción de la normativa y contratación de los servicios paralelos necesarios para que todo esté operativo desde el primer día. “No hay una obra que termine antes, siempre terminan después. Pero el año 26 tiene que estar”, aseguró.
Uno de los frentes clave será la elaboración de una normativa específica que contemple tasas, plazos de ocupación de los columbarios y modelos de servicio, incluyendo modalidades de enterramiento individual o colectivo. Aunque aún no hay cifras concretas, Ventura adelantó que las tasas serán “simbólicas” en comparación con las de una empresa privada, ya que el objetivo principal no es económico, sino ofrecer un servicio público a las familias.
Se prevé también la contratación de personal para la gestión y mantenimiento del cementerio, así como para la atención a los ciudadanos. Aunque aún no se ha definido el número exacto de puestos de trabajo, se tratará de incluir "las personas necesarias" para atender una demanda anual que, según el Colegio de Veterinarios, ronda las 50 mascotas fallecidas al año.
El cementerio está concebido únicamente para mascotas domésticas, por lo que no se aceptarán animales de gran tamaño como caballos o vacas. Todas las urnas contendrán cenizas, ya que el proyecto no contempla enterramientos completos por cuestiones de espacio y normativa sanitaria.
El cementerio de mascotas de Melilla se inspira en otras iniciativas similares existentes en ciudades como Málaga, aunque adaptado a la escala de la ciudad. El consejero destacó la innovación del jardín de los recuerdos como un elemento diferenciador que busca ofrecer un espacio simbólico y emocional para las familias melillenses.
Añadió que, aunque es un proyecto complejo, su desarrollo responde a un compromiso adquirido por el Partido Popular antes de llegar al Gobierno. “Es una necesidad imperiosa de muchísimas familias que quieren tener un final digno y respetuoso con su mascota”, concluyó el consejero.









Adelante VENTURA , por mí tenéis el derecho de hasta elegir crematorio por si acaso... panda de INÚTILES. A todo cerdo le llega su San Martín o San Antón si de can tu consideración. No llegaste a la vergüenza por que preferiste trinca (como Imbroda y los demás) y en esas estáis.