Melilla ha estado este fin de semana en alerta naranja debido a la Borrasca Oriana, que ha provocado fuertes vientos y condiciones meteorológicas adversas en toda la ciudad. Desde el viernes hasta el domingo, el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios ha multiplicado sus actuaciones para atender los numerosos incidentes provocados por la intensidad del temporal. En total, se registraron cerca de 80 intervenciones, que involucraron desde la caída de ramas y árboles hasta desprendimientos de elementos de fachadas, cubiertas y terrazas, así como incendios en contenedores, rastrojos y un inmueble. A pesar de la magnitud del temporal, no se produjeron daños personales graves.
El consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, informó el pasado sábado que desde el mediodía del 13 de febrero hasta las 12:00 horas del 14 de febrero, los bomberos realizaron aproximadamente 35 intervenciones motivadas principalmente por el fuerte viento y la alerta naranja. La mayoría de estas actuaciones estuvieron relacionadas con árboles y vallas, incluyendo un caso destacado en el IES Leopoldo Queipo, en la Plaza Primero de Mayo, donde se produjo el desprendimiento de una estructura. La caída se produjo hacia el interior del centro educativo y no hacia la vía pública, lo que permitió que se balizara la zona de inmediato y se evitara cualquier complicación mayor.
Intervenciones del Cuerpo de Bomberos durante el fin de semana
El Cuerpo de Bomberos de Melilla trabajó de manera continuada durante todo el fin de semana, con turnos de guardia compuestos por dos mandos y once bomberos, reforzados según la gravedad de las incidencias mediante el protocolo de movilización. Este protocolo permite incrementar rápidamente la dotación de personal cuando la acumulación de intervenciones o la intensidad de los incidentes así lo requiere, garantizando la capacidad de respuesta ante situaciones críticas.
Durante el turno de guardia del sábado, desde las 08:00 horas del 14 de febrero hasta las 08:00 horas del 15 de febrero, se registraron un total de 36 intervenciones. Entre las incidencias más frecuentes se encuentran 13 relacionadas con riesgo de caída o caída de ramas, árboles o palmeras, 8 vinculadas a elementos de fachadas de edificaciones como cascotes, persianas o chapas, y 3 por desprendimiento de elementos situados en cubiertas o terrazas. Además, se intervinieron casos relacionados con la caída de cableado aéreo en la vía pública, el desprendimiento de luminarias, la caída de un portón de grandes dimensiones y la inestabilidad de una carpa. A estas actuaciones se sumaron incendios en contenedores (tres), un incendio en rastrojos, un incendio en un inmueble en la zona de La Purísima y un derrame de aceite en la calzada provocado por un accidente de tráfico.
Por la mañana del sábado, desde las 08:00 hasta las 12:00 horas, se realizaron 14 intervenciones. El resto de incidencias se distribuyó a lo largo de la jornada, incluyendo actuaciones durante la tarde y la noche, momento en el que se reforzó el turno con otro efectivo para garantizar la capacidad de respuesta. La variedad de incidentes pone de manifiesto la complejidad de la situación y la necesidad de que el personal de bomberos mantenga un nivel de atención constante durante toda la alerta naranja.
Actuaciones del viernes y medidas preventivas
Durante la jornada del viernes, los bomberos realizaron un total de 26 intervenciones. De ellas, ocho estuvieron relacionadas con la caída de ramas y árboles, cinco con la caída de elementos de fachadas, cuatro con incendios en contenedores y tres vinculadas a la caída de chapas y carteles. Además, se produjeron tres intervenciones relacionadas con la caída de vallados, una actuación por un incendio de basura, otra por la inestabilidad de una cubierta y una última ante el posible desprendimiento de un toldo en la terraza de una cafetería.
En ese turno, compuesto igualmente por dos mandos y once bomberos, fue necesario activar el protocolo de movilización de personal, incorporándose cuatro efectivos adicionales. Esta medida permitió que se atendieran de forma efectiva todas las incidencias y se mantuviera la seguridad de la vía pública, así como la integridad de los inmuebles y elementos urbanos afectados por el viento.
Coordinación con servicios municipales
Cabe recordar que el consejero Ronda destacó la colaboración con empresas municipales, como Talher y Valoriza, para agilizar la retirada de residuos derivados de podas urgentes y de elementos caídos durante el temporal. Esta coordinación ha sido fundamental para garantizar que ramas, restos de fachadas y otros materiales no obstaculicen la vía pública ni representen un riesgo adicional para los ciudadanos.
Asimismo, se han intensificado las revisiones preventivas en árboles y vallas susceptibles de caer o desprenderse debido a la fuerza del viento. Las intervenciones preventivas han permitido minimizar riesgos y evitar que la acumulación de incidencias derivara en situaciones de mayor peligro.
Tipología de las intervenciones
Durante todo el fin de semana, las actuaciones del Cuerpo de Bomberos abarcaron un amplio abanico de incidencias derivadas de la Borrasca Oriana, reflejando la intensidad del temporal y la diversidad de riesgos a los que se enfrentaron. Una parte importante de las intervenciones estuvo relacionada con la caída de ramas, árboles o palmeras, que sumaron trece actuaciones el sábado y ocho durante el viernes, en situaciones que podían suponer un peligro directo para la vía pública y la seguridad de los ciudadanos.
Asimismo, los bomberos intervinieron en numerosos casos de caída de elementos de fachadas, como cascotes, persianas o chapas, con un total de ocho actuaciones el sábado y cinco el viernes. También se realizaron intervenciones por desprendimientos en cubiertas o terrazas, tres de ellas el sábado y una el viernes, incidencias que exigieron revisiones preventivas y maniobras cuidadosas para evitar daños mayores.
Otros trabajos destacables incluyeron la atención a la caída de cableado aéreo, luminarias y portones, así como la extinción de incendios en contenedores, rastrojos e inmuebles. Estas actuaciones se distribuyeron a lo largo de ambos días, respondiendo a situaciones diversas y cambiantes según la evolución del viento y la incidencia de la alerta naranja. Entre los servicios realizados, también se incluyó la atención a derrames en la calzada, que requirieron limpieza inmediata para garantizar la seguridad vial.
Evolución de la alerta y protocolos de actuación
Melilla permaneció en alerta naranja durante gran parte del sábado. Se esperaba que a partir de las 15:00 o 16:00 horas la ciudad pasara a nivel amarillo, dependiendo de la evolución de la situación meteorológica. Ronda insistió en mantener las medidas de precaución difundidas por los canales oficiales y la prensa local, como evitar salir a la calle durante las rachas de viento, extremar la precaución cerca de cornisas y prestar especial atención en zonas de arboleda.
El protocolo de movilización del Cuerpo de Bomberos permitió reforzar los turnos de guardia de manera inmediata, garantizando que las intervenciones se realicen con la dotación necesaria para atender cualquier incidencia de forma segura y rápida. Este procedimiento ha sido clave durante todo el fin de semana para asegurar que todas las incidencias se atendieran con eficacia y que los riesgos se minimizaran.
El balance total del fin de semana refleja la magnitud de la alerta naranja y el esfuerzo desplegado por los servicios de emergencia: cerca de 80 intervenciones, con predominio de actuaciones relacionadas con la caída de árboles y ramas, desprendimientos de elementos de fachadas, cubiertas y terrazas, y la atención a incendios de contenedores, rastrojos y un inmueble. También se realizaron intervenciones por derrames de aceite en la calzada y otros riesgos provocados por el temporal.
El Cuerpo de Bomberos ha demostrado la eficacia de sus protocolos y la capacidad de actuación durante situaciones de alta presión. La coordinación con empresas municipales para la retirada de residuos y la supervisión preventiva de árboles y elementos estructurales ha sido fundamental para garantizar la seguridad de la ciudad durante todo el fin de semana.








