El Salón Dorado del Palacio de la Asamblea ha sido esta mañana, jueves 5 de junio a las 10:00 horas, el escenario de un cálido recibimiento institucional a 14 alumnos y alumnas franceses procedentes del Collège André-Chamson, situado en Lozère, una región rural del sur de Francia. La bienvenida ha estado encabezada por el consejero de Educación, Miguel Ángel Fernández, quien ha mostrado su apoyo a este tipo de iniciativas.
Estos estudiantes forman parte de una movilidad educativa del programa Erasmus+, organizada en colaboración con el IES Miguel Fernández, dentro del proyecto ‘Green Life’. Durante una semana, los adolescentes (acompañados por dos docentes) compartirán experiencias con jóvenes melillenses en torno a temas como la sostenibilidad, el respeto al medioambiente y la práctica de lenguas extranjeras.
Alexandra Vargas, profesora de lengua del centro francés, ha explicado que el objetivo principal de esta estancia es fomentar el aprendizaje intercultural a través del contacto directo. “Venimos de una zona muy aislada y para nuestros alumnos es fundamental poder compartir con otras culturas. Aquí practican inglés, español y también utilizan el francés. El idioma está en el centro de nuestro colegio”, ha comentado. Vargas también ha destacado la importancia de “compartir tradiciones, convivir con otros estudiantes y aprender desde la experiencia”.
Entre las actividades realizadas estos días, se encuentran talleres de reciclaje y medioambiente, sesiones de pintura colaborativa en el instituto y una reforestación con la asociación Guelaya Ecologistas en Acción. “Ayer hicimos una actividad de replantación de árboles con Guelaya. Queremos agradecerles su constante colaboración, ha sido una experiencia muy significativa para todos”, ha añadido la docente.
Durante los próximos días, el grupo continuará con su programación, que incluye una ruta en kayak por el litoral de Melilla, una visita a las Cuevas del Conventico y una caminata por enclaves naturales, reforzando así su compromiso con el entorno.
Melilla, por su carácter multicultural, ha resultado ser un destino especialmente interesante para los jóvenes franceses. Así lo ha expresado el profesor de Historia que acompaña al grupo, quien, aunque no habla español, compartió su entusiasmo por la experiencia. “Es un placer estar aquí. Ya hemos hecho otros viajes escolares por España, pero es la primera vez que venimos a Melilla. La ciudad nos ha sorprendido gratamente. La cultura aquí es muy diferente del resto de España y eso enriquece mucho la vivencia para nuestros alumnos”.
El docente también ha resaltado que, más allá del contenido ecológico, esta experiencia es valiosa por el aprendizaje lingüístico que implica para los estudiantes. “La lengua es clave. Aprenden español, practican el inglés y comparten con chicos y chicas de su edad en otro entorno. Es una oportunidad única”.
Los melillenses también viajan
Este intercambio no es unidireccional. El alumnado del IES Miguel Fernández también participará activamente en esta experiencia europea. Uno de ellos es Roberto Reyes, que ha compartido sus sensaciones sobre la vivencia con su compañera francesa, con la que está conviviendo estos días en su casa.
“Hasta ahora la experiencia Erasmus está siendo muy, muy buena. Nos estamos divirtiendo mucho, estamos haciendo un montón de actividades”, ha contado Roberto. “Con la chica francesa me estoy llevando muy bien. A veces la comunicación es difícil, aunque ella intenta hablar español y yo intento hablar francés. Muchas veces no me entiende, pero lo intentamos los dos y nos reímos mucho”.
Roberto viajará a Francia el próximo 16 de junio. “Voy a estar una semana allí, en el sur de Francia y la verdad es que tengo muchas ganas de aprender de su cultura y que ella aprenda de la nuestra. Aunque ambos somos del sur de nuestros países, la cultura cambia bastante. No es solo otro idioma o país, es una manera distinta de vivir”.
Erasmus+: mucho más que viajar
Durante su intervención, Miguel Ángel Bonnemaison ha destacado el valor de este tipo de proyectos, que van más allá de una simple estancia en el extranjero. “Este tipo de intercambios ayudan a nuestros jóvenes a abrir la mente, a convivir con realidades distintas y a crecer en valores. Les animo a seguir aprovechando estas oportunidades que ofrece Europa”, ha declarado.
La experiencia Erasmus+ entre el IES Miguel Fernández y el Collège André-Chamson demuestra el poder de la educación para crear puentes entre culturas y reforzar el papel de los jóvenes como protagonistas del cambio. Una semana en Melilla ha sido suficiente para dejar huella en estos 14 estudiantes franceses… y en los melillenses que pronto emprenderán su propio viaje.







