El Gobierno local se muestra “preocupado” por un posible flujo masivo de marroquíes al puerto de la ciudad autónoma provocado por la desaparición de varias navieras que operaban en Beni Enzar.
El director general de Marina Mercante, Rafael Rodríguez, acudió en la jornada de ayer a la ciudad autónoma para mantener un encuentro con los máximos representantes de ambas administraciones en Melilla, los responsables de áreas económicas del Gobierno autonómico y los principales dirigentes de la Autoridad Portuaria de Melilla; su presidente, Arturo Esteban y su director, José Luis Almazán.
Después de una hora de reunión en el Despacho Presidencial del Palacio de la Asamblea, el director de Marina Mercante detalló algunos de los aspectos tratados en la misma, entre los que destacó la planificación de la Operación Paso del Estrecho (OPE) de este año, que comenzará en julio.
Este año se da la peculiaridad de que el Gobierno melillense teme un flujo masivo de viajeros procedentes de Marruecos a causa de la desaparición e inactividad de varias navieras que enlazaban con la península desde el vecino puerto de Beni Enzar.
Es el caso de la compañía de transporte marítimo Comarit, cuyos barcos llevan varios meses inmovilizados por la mala situación económica que atraviesa la empresa. En el caso concreto de esta naviera, uno de sus trayectos que presentaba mayor tráfico de pasajeros era el de Beni Enzar con Almería, lo que ha provocado que buena parte de los viajeros realicen ahora esta ruta zarpando desde el enclave de la ciudad autónoma.
“Ya nos hemos puesto a trabajar para que Melilla no se vea afectada por la quiebra de varias navieras del país vecino”, afirmó el director general de Marina Mercante a los medios de comunicación.
Por otro lado, el consejero de Economía y portavoz del Gobierno melillense, Daniel Conesa, recalcó que la Ciudad Autónoma está “preocupada” por esta situación, por lo que ha solicitado al Ejecutivo de Mariano Rajoy que la planificación de la OPE de este año se lleve a cabo cuanto antes y de manera cuidadosa.
“Nuestro principal deseo es que el puerto local no se vea colapsado. Auguramos que habrá un flujo muy elevado de pasajeros a causa de la situación de varias compañías de transporte marítimo que han dejado de operar en Beni Enzar”, explicó Conesa.
Rápida respuesta
No obstante, el portavoz y consejero del Gobierno de Juan José Imbroda se mostró muy confiado de que la estrecha colaboración con la Administración del Estado permitirá que esta problemática, así como otras relacionadas con la situación del transporte marítimo en Melilla, se solventen sin contratiempos.
“Es de agradecer la celeridad con la que Marina Mercante ha atendido nuestra llamada. Solicitamos una reunión la semana pasada y la respuesta ha sido inminente”, celebró Conesa.
De cumplirse las expectativas, el flujo de pasajeros de este año será superior al del pasado ejercicio, cuando se registró un tráfico de viajeros de 149.039 personas, un 16,03% más que en 2010. En este sentido, el puerto de la ciudad autónoma fue el único enclave del norte de África participante en la OPE que vio incrementado su número de viajeros.
Por otro lado, también se incrementó la cifra de vehículos movidos, 28.755 en total, un 41,7% más que en el año anterior. En lo que se refiere al número de rotaciones, hubo 416, un 27,7% más.
Madrid consultará a Melilla para el nuevo contrato de Navegación.
El director general de Marina Mercante aseguró en la jornada de ayer que el Gobierno central tendrá en cuenta las sugerencias del Ejecutivo melillense a la hora de redactar el nuevo pliego de condiciones del contrato de Navegación Marítima. “Queremos contar con su opinión desde un primer momento”, afirmó Rodríguez.
Así pues, señaló que durante la reunión con el Gobierno de Juan José Imbroda le habían transmitido ciertas peticiones, como el uso de un buque de similares característica al Soroya, de Acciona Trasmediterránea, actual adjudicataria del servicio, para realizar la línea con Almería o el Milenium III para cubrir los trayectos a alta velocidad.
En principio, estos planteamientos serán trasladados a la actual concesionaria para intentar llegar a un acuerdo. Hay que recordar que el contrato finaliza en septiembre de 2013 y que puede ser automáticamente prorrogado por dos años más o darlo por concluido.
Por su parte, Conesa consideró que esta era “un tema prioritario” para Melilla y detalló que la confección del nuevo pliego de condiciones comenzará a lo largo de este verano. “Hemos trasladado a Marina Mercante nuestras ideas, cuyo objetivo no es otro que garantizar un salto cualitativo en el transporte marítimo con la península”, afirmó.








