La reciente apertura de una nueva etapa para Gibraltar ha vuelto a poner sobre la mesa el futuro de Melilla. CpM ha llevado este asunto al Pleno de Control de la Asamblea para preguntar al Gobierno qué estrategia tiene la ciudad ante el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Reino Unido sobre el Peñón. El vicepresidente primero de la Ciudad, Miguel Marín, calificó de “ridículo” pedir al presidente Juan José Imbroda que actúe directamente ante el acuerdo.
El diputado de CpM Emilio Guerra centró su intervención en una comparación. No entre el estatus jurídico de Gibraltar y el de Melilla, sino entre el trato que reciben ambos territorios.
Guerra recordó que el acuerdo sobre Gibraltar contempla cuestiones como la libre circulación de personas, el uso compartido del aeropuerto, medidas económicas y fondos destinados al empleo y la cohesión del Campo de Gibraltar. Todo ello, dijo, dentro de un marco de garantías para la seguridad jurídica y la prosperidad de la zona.
¿Y Melilla? Según el diputado cepemista, aparece en el acuerdo únicamente en una referencia relacionada con el régimen de entrada de mercancías. “Para ellos, un tratado. Para nosotros, una nota a pie de página”, resumió.
Guerra defendió que Melilla necesita un marco de protección más amplio. Un estatuto que garantice una financiación estructural y no dependa de decisiones puntuales del Gobierno de turno. También reclamó mecanismos de protección ante decisiones de política exterior que puedan afectar directamente a la ciudad, como ocurrió con el cierre de la aduana comercial.
CpM considera que el régimen económico y fiscal de Melilla tampoco ofrece suficiente seguridad a largo plazo. Por eso planteó la posibilidad de avanzar hacia un “estatuto de protección integral” que refuerce la posición de la ciudad ante el Estado y las instituciones europeas.
Pero la respuesta del Gobierno local fue contundente. El vicepresidente primero, Miguel Marín, rechazó la comparación entre Gibraltar y Melilla y recordó que las relaciones internacionales son competencia exclusiva del Estado.
“Melilla es España”, insistió Marín, quien defendió que la ciudad no es un territorio pendiente de descolonización ni una pieza de negociación internacional. A su juicio, CpM confunde competencias al pedir al Gobierno local que responda por un acuerdo negociado entre la Unión Europea y Reino Unido.
Marín sostuvo que la responsabilidad debe recaer en el Gobierno de España. Y acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de haber negociado el acuerdo sin contar con el Partido Popular ni con el Congreso de los Diputados.
“¿Que quiere que el presidente Imbroda llame al rey Carlos III y le pregunte por esa situación? ¿O que llame al primer ministro del Reino Unido?”
Guerra volvió a tomar la palabra para insistir en que CpM no pide a Imbroda que negocie la política exterior española. Lo que reclama, explicó, es que el Gobierno local elabore una posición propia y defienda los intereses de Melilla ante el Estado.
“Defender los intereses de Melilla ante el Estado sí es competencia de nuestro presidente”, afirmó.
El diputado cepemista criticó que la respuesta del Gobierno pase por esperar a un futuro Ejecutivo del Partido Popular. “No podemos estar en una sala de espera”, señaló.
Marín, por su parte, defendió que la estrategia del Gobierno pasa por reclamar soluciones para los principales problemas de Melilla, como la conectividad, la sanidad, las inversiones y la financiación. "Tome buenas notas y exíjale a sus socios más apoyo a nuestra ciudad".








