Lo que comenzó como un viaje a Málaga para someterse a una intervención cardíaca terminó convirtiéndose para la familia del melillense Sadia Mordejay Benhamu, conocido como Marcos, en una complicada lucha por su recuperación. Tras someterse finalmente a una cirugía mayor de bypass coronario, el paciente permaneció varias semanas en una situación crítica hasta que su familia solicitó su traslado a Melilla.
Según ha relatado su hija, Coty Benhamu Chocron, tras la intervención su padre permaneció alrededor de 10 días intubado y sedado. Durante ese periodo sufrió una bronconeumonía, no pudo superar el primer intento de extubación y fue necesario realizarle una traqueostomía. Posteriormente aparecieron nuevas complicaciones, entre ellas un derrame pleural que requirió un drenaje y varios episodios de descompensación metabólica.
"Cada vez que parecía comenzar a recuperarse, surgía un nuevo problema".
La situación llegó a ser especialmente delicada y, según explica Coty, incluso se llegó a plantear la posibilidad de limitar algunas medidas de soporte en caso de que volviera a empeorar. Ante este escenario, decidieron solicitar su traslado a Melilla, una petición que contó con el respaldo del propio paciente.
"Papá, ¿quieres que pidamos tu evacuación a Melilla?", recuerda Coty Benhamu que le preguntó. Según su relato, Marcos respondió afirmativamente y, a partir de ese momento, comenzó a mostrarse más activo, abriendo los ojos e incorporándose.
"No fue una decisión tomada para olvidar todo lo que se había hecho en Málaga. Al contrario. Los profesionales de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) malagueña habían luchado durante semanas para mantenerlo con vida y siempre les estaremos profundamente agradecidos. Pero mi padre quería volver a casa".
El traslado se produjo pocas horas después y el paciente ingresó en la UCI del Hospital Universitario (HUME). Para la familia, este cambio de ubicación supuso un punto de inflexión en su evolución.
"Como dice una frase de nuestros sabios: משנה מקום משנה מזל (Cambia de lugar, cambia de suerte)".
Traslado a Melilla
Una vez en Melilla, el equipo de UCI continuó buscando las causas que podían estar dificultando su recuperación. En ese proceso se detectaron una disfagia y una disfunción de la glotis. Parte de los alimentos y líquidos podían llegar a los pulmones sin que el paciente presentara una tos evidente.
Todo un "punto de inflexión", ya que el abordaje de este problema permitió proteger la vía respiratoria y suspender temporalmente la alimentación oral mientras no resultaba segura. Para garantizar su nutrición se recurrió a una gastrostomía, mientras continuaba el trabajo de fisioterapia y logopedia.
La familia relata que, progresivamente, comenzaron a observar "pequeños milagros". Marcos recuperó fuerza para toser, dejó prácticamente de necesitar aspiraciones, permaneció más despierto y volvió a conversar y participar en las actividades cotidianas. "Poco a poco, volvió a ser él", dijo.
Con el paso de las semanas, el paciente continuó recuperando fuerzas hasta que pudo retirarse la cánula de traqueostomía. Posteriormente comenzó a respirar por sí mismo con gafas nasales, salió de la UCI y pasó a planta. Finalmente, también se le retiró la gastrostomía y recibió el alta hospitalaria.
Actualmente, Marcos se encuentra en su domicilio, aunque todavía sigue estando débil y necesita ayuda para algunas actividades que antes realizaba de manera independiente. No obstante, su hija señala que el objetivo se centra en avanzar en su recuperación y determinar hasta dónde puede llegar su autonomía.
"La deglución continúa siendo una dificultad y tiene por delante un proceso de rehabilitación para recuperar autonomía. La deglución sigue siendo un desafío y queda mucho trabajo de rehabilitación por delante. No sabemos cuánto recuperará ni cuánto tiempo necesitará. Pero ahora la pregunta ya no es solamente si conseguirá sobrevivir. Ahora hablamos de recuperar, de rehabilitar, de volver a ganar autonomía, de descubrir hasta dónde puede llegar. Y eso significa que existe un después".
Agradecimiento a los profesionales sanitarios
Coty Benhamu también ha querido expresar su agradecimiento a todas las personas que acompañaron a su padre durante el proceso, tanto en Málaga como en Melilla.
La familia menciona especialmente a la cirujana cardíaca Teresa González, responsable de la intervención y al equipo de la UCI de Málaga, dirigido por Javier Muñoz, además de los enfermeros, auxiliares y celadores que atendieron al paciente durante las primeras semanas.
De manera especial, agradece la labor del equipo de UCI del HUME, integrado por Javier Alonso, Jesús Giménez, Sufian Mohamed y Marina López; al otorrino Felipe; a las auxiliares Salma, Chica, Faty, Lucía y Rosario; y al equipo de enfermería formado por Eva, Belén, Zfucht, Mohi y Reina.
También cita a Sara, a pesar de no ser su paciente; a Esther y Camila, desde fisioterapia y rehabilitación; y a Brahim, desde logopedia. Asimismo, destaca la labor de Santiago Villanueva en la formación del equipo de UCI y agradece especialmente al internista Lucas Miragaya y al doctor Alberto Levy, "por acompañarnos desde la distancia y orientarnos en los momentos más difíciles".
La familia subraya no sólo la profesionalidad de los sanitarios, sino también el trato recibido durante unas semanas que describe como especialmente difíciles.
"Nunca olvidaremos vuestra profesionalidad, pero tampoco vuestra humanidad, vuestro cariño y vuestra paciencia con una familia que llegó a Melilla después de semanas de enorme sufrimiento".
El proceso también estuvo acompañado, según relata Benhamu, por el apoyo de familiares, amigos y personas de distintas confesiones religiosas que rezaron por la recuperación de Marcos.
"Durante todo este proceso nuestra familia no ha estado sola. Hemos recibido el apoyo de familiares, amigos y personas de distintos lugares y creencias religiosas que han rezado por él. Infinitas gracias. Como judíos, creemos profundamente en la ayuda de D-os. Y durante estos meses hemos sentido que esa ayuda llegaba también a través de las manos y del esfuerzo de todas las personas que lo han cuidado".
Medicina y fe
Por otro lado, la familia considera que la recuperación de Marcos ha sido fruto de la combinación de la medicina, el trabajo de los profesionales sanitarios, su propia fortaleza, el apoyo de sus allegados y también de la fe.
"Quizá nunca sepamos exactamente dónde termina el esfuerzo de la medicina y dónde comienza aquello que no podemos explicar. Por eso, cuando hoy miramos una imagen de mi padre, sabemos que detrás de ella hay mucho más que una fotografía. Hay una operación, semanas de incertidumbre, complicaciones, miedo, una familia que se negó a dejar de buscar, un traslado que cambió el rumbo, unos profesionales que siguieron buscando respuestas, una cantidad inmensa de rezos llegados desde muchos lugares del mundo y de personas de distintas religiones y un hombre que, incluso agotado, decidió seguir luchando".
A pesar de que todavía queda un largo proceso, para la familia del melillense Sadia Mordejay Benhamu ahora existe un después.
"משנה מקום משנה מזל (Cambió el lugar. Cambió el rumbo) Gracias a D-os, la historia todavía no ha terminado".








