El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma y consejero de Fomento, Miguel Marín, ha arremetido con dureza contra el Gobierno central por lo que considera una dejación total de funciones en materia de vivienda en Melilla. En una comparecencia ante los medios, Marín calificó la política del Ejecutivo de Pedro Sánchez como “un desastre total”, afirmando que no se ha construido “ni una sola vivienda de protección oficial” en la ciudad en todos estos años.
Según comentó, el Gobierno de España no ha impulsado ningún tipo de actuación ni planificación en este ámbito. “No han hecho absolutamente nada: ni terrenos, ni presupuestos, ni proyectos, ni obras, ni nada de nada”, declaró, visiblemente molesto.
Marín contrapuso esta “inacción” del Ejecutivo central con el trabajo realizado por el Gobierno de la Ciudad Autónoma, que, en palabras del consejero, ha sido el único en tomar medidas concretas. Desde 2023, recordó, se han impulsado cuatro promociones de vivienda pública que suman un total de 68 unidades. “Tienen la cara dura de criticar a este Gobierno, que en dos años ya ha hecho más que ellos en una década”, subrayó.
Además, anunció que antes de que finalice el año se iniciarán los procedimientos necesarios para poner en marcha la construcción de más de 500 nuevas VPO en distintos puntos de la ciudad. Marín enmarcó esta actuación dentro del compromiso adquirido por el Ejecutivo local desde el inicio de su mandato. Tal como ya había declarado anteriormente en ese sentido, la construcción de vivienda ha sido una prioridad política asumida desde 2023, en respuesta a las necesidades sociales de los melillenses.
En cuanto a actuaciones en curso, explicó que ya han comenzado las obras de ocho VPO en la calle Sousa Oliveira, en el barrio de Batería Jota, y que otras 60 están actualmente “en marcha”, con una de ellas pendiente de adjudicación.
El vicepresidente primero también lanzó críticas a la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, por su papel en la gestión de la cesión de terrenos militares para la construcción de vivienda pública. Marín denunció un “agravio comparativo” respecto a Ceuta porque mientras a la ciudad hermana se le han concedido terrenos valorados en 69 millones de euros, a Melilla solo se le ha asignado suelo por valor de 10 millones. “¿Por qué esa diferencia?”, cuestionó, exigiendo explicaciones a la máxima representante del Gobierno en la ciudad.
Por otro lado, Marín se mostró sorprendido por las recientes protestas contra la construcción de viviendas en la calle Sousa Oliveira, protagonizadas por representantes de la oposición local. Mencionó explícitamente a Fátima Mohamed Kaddur, de Coalición por Melilla, y a Amin Azmani, de Somos Melilla, como algunos de los diputados que se manifestaron en contra del proyecto. “Es algo inédito que partidos políticos protesten contra la construcción de vivienda pública”, afirmó con incredulidad.
“Nosotros tenemos claro que lo primero son los melillenses. Y mientras otros se dedican a poner palos en las ruedas, este Gobierno seguirá trabajando para ofrecer soluciones reales”, concluyó Marín, insistiendo en que seguirán adelante con las promociones previstas pese a las críticas y obstáculos.
El consejero defendió que el acceso a una vivienda digna es una necesidad urgente y un derecho que debe estar garantizado por todas las administraciones. Por eso, reiteró que la Ciudad Autónoma continuará asumiendo competencias que, según denunció, el Gobierno de España ha abandonado en Melilla.








