Melillenses, niños y grandes, pueden estar tranquilos. La lluvia no ha sido impedimento para que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente hayan llegado este lunes 5 de enero a Melilla, dispuestos a repartir ilusión en la noche más mágica del año. Estos tres sabios se han unido hoy a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío para recorrer la ciudad.
Melchor, Gaspar y Baltasar han comenzado sus visitas bien temprano. En primer lugar, a las 10:00 horas, han acudido a la Divina Infantita, donde han entregado regalos a los más pequeños.
A continuación, han subido hasta el Centro Penitenciario de Melilla donde han llevado regalos para los hijos de los internos, en una iniciativa organizada por el propio Centro Penitenciario, en colaboración el Voluntariado Cristiano de Prisiones y la propia Cofradía del Cautivo.
Sus Majestades hicieron un alto después en la Asociación de Vecinos Ciudad de Málaga, donde les recibieron decenas de vecinos llenos de alegría.
Prosiguieron su camino por las calles del barrio de la Victoria, donde han ido saludando a los ciudadanos. Los Reyes no iban solos, sino que han recorrido las calles acompañados de sus pajes y con un cortejo de melillenses que los seguían a lo largo de su trayecto. además, iba la Agrupación Musical de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío, amenizando con villancicos tradicionales.
Los Reyes concluyeron su recorrido por Melilla en la Casa Hermandad de la Cofradía, donde recibieron a decenas de niños, quienes les entregaron sus cartas en mano y recibieron algún que otro juguete. Además, hicieron entrega de varios peluches donados por el colegio Enrique Soler.
Fue en la parroquia de Santa María Micaela donde descansan para tomar fuerzas de cara al duro trabajo que les espera esta noche.
Navidades en el Cautivo
La obra social de la Cofradía del Cautivo ha organizado estas navidades, como por otra parte viene haciendo cada año, un conjunto de actividades con el objetivo de recaudar fondos para las familias más necesitadas.
El 4 de diciembre llegó con una de las actividades más arraigas en la hermandad como es el festival benéfico 'Un juguete, una sonrisa'. El evento cumplió estas Navidades 29 años desde que se inició por primera vez. Lo hizo en el colegio del Buen Consejo.
El evento contó con la presentación de Sarapín, quien condujo la gala y con la participación de la Escuela de Música y Danza de Melilla, que ofreció todo tipo de actuaciones junto con su profesorado y alumnado.
La recaudación se ha destinado a atender necesidades básicas de las familias más vulnerables, especialmente en alimentos y juguetes para los niños.
El pasado 20 de diciembre se instaló un mercadillo navideño en la Casa Hermandad. La actividad permitió mantener viva la programación navideña, adaptándola a un formato compatible con las condiciones meteorológicas.
El mercadillo se desarrolló en un ambiente cercano y acogedor, ofreciendo a vecinos y visitantes la posibilidad de realizar sus compras navideñas en un entorno marcado por la tradición y la convivencia.
La oferta del mercadillo incluyó una amplia variedad de productos vinculados a la Navidad y a la tradición cofrade. La propuesta se completó con diferentes productos artesanales, elaborados con especial cuidado y pensados tanto para el uso personal como para regalos.
Verbena Navideña
Por otro lado, La verbena navideña, prevista inicialmente para el 20 de diciembre, se celebrará finalmente este sábado 10 de enero a partir de las 13:00 horas en el Patio del Cura, coincidiendo con la conmemoración del bautizo del Niño Jesús.
Prevista inicialmente para el 20 de diciembre, tuvo que ser aplazada debido a las condiciones meteorológicas adversas.
Entre las propuestas que formarán parte de la verbena, se encuentran los hinchables infantiles, que ofrecerán un espacio de ocio y entretenimiento para los más pequeños, convirtiendo la jornada en una cita especialmente atractiva para las familias. A ello se sumará la actuación musical del grupo Son d’aquí, que pondrá la nota musical a la celebración y contribuirá a crear un ambiente festivo y participativo.
La programación se completará con la oferta de comida casera, uno de los elementos tradicionales de este tipo de encuentros, así como con distintos sorteos que añadirán un componente lúdico y dinámico a la jornada. De este modo, la verbena mantendrá su carácter popular y su vocación de ser un espacio de convivencia y encuentro para la ciudadanía.








