El pasado martes 9 de septiembre dio comienzo en Melilla una nueva edición del programa Aulas Matinales, una iniciativa consolidada ya en los centros educativos públicos de Infantil y Primaria de la ciudad. El proyecto forma parte del Plan Corresponsables, una estrategia estatal impulsada por el Ministerio de Igualdad con el objetivo de ofrecer alternativas de cuidado infantil que favorezcan la conciliación entre la vida laboral y familiar, y fomenten además la corresponsabilidad entre hombres y mujeres.
Esta es la quinta edición del programa en Melilla desde su implementación en 2021. Con el paso de los años, se ha convertido en un recurso esencial para muchas familias, especialmente en aquellas en las que ambos progenitores trabajan o no cuentan con una red de apoyo familiar que les permita conciliar sus horarios laborales con los escolares.
En declaraciones a El Faro de Melilla, la viceconsejera de Igualdad, Fadwa Abdelhadj, ha valorado de forma muy positiva el inicio del curso del programa.
"Desde el 1 de septiembre hemos empezado a recibir solicitudes. Las familias han mostrado mucho interés y seguimos recibiendo inscripciones en varios centros. Está teniendo una muy buena acogida".
Según ha explicado Abdelhadj, el programa continúa en proceso de admisión en algunos colegios públicos, como es el caso del CEIP Encarna León, que aún está gestionando la selección de los menores que participarán. "El próximo 25 de septiembre se ofrecerá un balance oficial con el número total de menores y familias beneficiarias", ha añadido.
Más de 430 menores participaron en 2024
Los datos del año anterior avalan el crecimiento del programa. En 2024, las Aulas Matinales de Melilla contaron con un total de 437 niños inscritos, de los cuales 280 tenían entre 3 y 9 años, y 147 entre 10 y 16 años. En cuanto al género, la participación estuvo equilibrada: 203 niños y 213 niñas se beneficiaron de esta medida que busca, en esencia, igualar oportunidades y repartir la carga de cuidados.
La estructura del programa permite que los menores acudan a los centros antes del inicio del horario lectivo habitual. Durante ese tiempo, son atendidos por personal especializado que les ofrece un espacio seguro, dinámico y educativo.
Una solución muy valorada por los padres
El Faro de Melilla también ha salido a la calle para conocer la opinión de algunas madres y padres que ya utilizan o han valorado este servicio. En general, las voces recogidas coinciden en subrayar la utilidad del programa.
"Es el segundo año que mi hijo acude a las aulas matinales y estoy encantada. Me permite llegar al trabajo a tiempo sin preocuparme por quién puede quedarse con él antes del colegio. Es una ayuda muy importante para muchas familias como la mía", señala una madre.
Otro padre resalta el componente emocional y educativo del programa: "No solo se trata de dejar al niño antes en el cole. Están bien atendidos, hacen actividades tranquilas y se sienten seguros. Para mi hijo ha sido una transición muy buena hacia el día escolar".
Incluso quienes no hacen su uso directo del programa reconocen su valor social: "En mi caso no lo necesito porque no trabajo actualmente, pero me parece una idea estupenda. Ojalá lo hubiese tenido cuando sí lo necesitaba. Ayuda mucho a las madres y padres que están solos o tienen trabajos con horarios difíciles", afirma otra madre entrevistada.
Conciliación y corresponsabilidad como pilares
Más allá de su función práctica, el programa de Aulas Matinales responde a una estrategia más amplia promovida por el Ministerio de Igualdad: fomentar la corresponsabilidad en los cuidados.
El Plan Corresponsables, del que forma parte esta iniciativa, tiene como prioridad romper con los estereotipos de género que históricamente han vinculado el cuidado infantil únicamente a las mujeres.
En este sentido tanto hombres como mujeres participan de forma equitativa en la crianza de sus hijos. Las Aulas Matinales son una pieza más dentro de una política pública que apuesta por la igualdad real.
Los centros escolares, aliado clave
El éxito del programa también se debe al compromiso de los centros escolares, que actúan como espacios de referencia y colaboración. En cada edición, los colegios adaptan espacios y horarios para acoger a los menores en franjas previas al inicio de las clases. Esta colaboración estrecha con la Consejería y con las familias ha sido esencial para su desarrollo progresivo.
A medida que el programa gana aceptación, se consolida como un modelo de apoyo estructural a la conciliación familiar en la ciudad. Las Aulas Matinales ya no son percibidas como un recurso extraordinario, sino como un derecho que forma parte del engranaje educativo y social.
Los testimonios recogidos por este medio, tanto de familias usuarias como de la propia Viceconsejería, muestran una tendencia clara: cada año son más las personas que descubren en este programa una herramienta útil, eficaz y adaptada a las necesidades reales de la sociedad melillense.
El próximo 25 de septiembre, la administración ofrecerá las cifras definitivas de beneficiarios para esta edición. Pero todo apunta a que 2025 será, una vez más, un récord para las Aulas Matinales en Melilla.








