Pedro Roldán fue el escritor ganador del primer premio en el Encarna León de este año por ‘Cuando canta la calandria’.
‘Cuando canta la calandria’ de Pedro Roldán Perea fue el relato ganador de la XI Edición del Certamen Encarna León. Una obra escogida de entre 644 trabajos que se presentaron este año. Profesor de Primaria en Los Barrios en la provincia de Cádiz, Roldán mostró su asombro cuando el jurado le llamó el viernes 10 de marzo para indicarle que era el ganador y que recibiría los 2.500 euros del premio.
“Uno siempre confía en que lo suyo es bueno y que puede valer, pero no sabía hasta que punto realmente se podía valorar mi trabajo”, comentó a El Faro agradeciendo a la Viceconsejería de la Mujer esta iniciativa y al resto de personas que hacen posible este concurso literario.
“Animo a la gente a que deje un poco de lado los medios pasivos. Menos tele y más libros, es mi lema. A ver si vamos pensando en los valores que vamos dejando a atrás y los recuperamos, como la literatura”, explicó.
–’Cuando canta la calandria’ fue definida como una obra muy bien estructurada y de la que el lector no se da cuenta de algunos detalles hasta que llega el final.
–La verdad que es esta valoración denota que se ha captado la sutileza de una estructura un tanto atípica para un relato. Se me ocurrió aunar tres historias, aparentemente dispares, y buscarle un nexo común, como es la primera escena de la obra, en la que viajan las tres en el mismo tren sin conocerse de nada. Luego cada una deriva en sus respectivas vidas y tienen distintos finales. Me pareció algo atrevido e innovador y parece que el resultado ha gustado.
–¿Sabía que este certamen está enmarcado en el las actividades del Día de la Mujer?
–Cuando leí las características del certamen vi cuáles eran las prevalencias, aunque dejaran abierto el tema de los relatos. De todas formas, la mujer siempre me ha apasionado y me ha inspirado bastante en los relatos que he hecho hasta la fecha.
–¿Conocía este certamen?
–Es la primera vez que me presento, pues llevo escribiendo relatos relativamente poco tiempo, no más de cuatro años y con más intensidad en los dos últimos. Nunca me había presentado a un certamen y encontré una página en la red que resume las publicaciones sobre relatos breves y uno de estos anuncios hacía referencia al concurso de Melilla.
–¿Qué le llevó a escribir?
–Siempre me ha gustado, debido a mi oficio y lo que vi en mi familia. Me gusta la literatura, pero realmente hasta hace cinco o cuatro años no empecé a hacer pequeños pinitos de poemas de verso libre, sobre todo, y algún relato que otro. La verdad es que ha ido in crecendo y estos dos últimos años han sido de mayor actividad.
Al principio comencé con bastantes dudas y luego he ido adquiriendo un poco de seguridad. Esto es un gran espaldarazo para animarme a seguir haciéndolo mejor .
–¿Cómo anima a sus alumnos a que se acerquen a la lectura y a la escritura?
–Mi curso fetiche ha sido siempre primero de Primaria. Es fundamental este curso pues es el cimiento de lo que va a ser luego toda la técnica de aprendizaje y la cultura posterior que pueda tener la persona. Es fundamental que la técnica de lectoescritura esté muy definida y que los maestros lo tengamos muy claro y se lo hagamos llegar a los alumnos de la mejor forma. Hay muchas estrategias, pero la palabra fundamental es motivar. Hay que meter la lectura como algo entretenido y divertido. Es como presentarles la puerta al mundo de la fantasía, que es de lo que se trata. Esto requiere mucha vocación, paciencia y energía.
–¿Cuándo se dedica a escribir?
–Normalmente me guardo una parcela de tiempo, que suele ser por las tardes, para sentarme en el ordenador. Es el momento en el que estoy más relajado, sobre las siete o las ocho de la tarde. Intento siempre escribir algo, pero tengo una máxima y creo que es bastante prudente: No forzar nunca. Si surge algo bien y sino, pues no pasa nada. Así, puedo estar días sin que escriba algo. Últimamente por la noche, incluso en la cama con una libreta, estoy intentando escribir poemas breves, del estilo del haiku y haciendo cosas similares. Pasan los días y escribo algunas líneas, pero sin ser obsesivo.
Roldán indicó que llegó a publicar hace un tiempo una recopilación de relatos cortos. Una autoedición que puso a la venta por Internet, pero que entre risas, comentó que sólo le sirvió para tener él físicamente un libro propio en su casa.








