La Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús quiere hacer un llamado a todos los pequeños artistas de nuestra ciudad para que se sumen a diseñar y decorar la luz más importante de la Pascua cristiana.

Este domingo 19 de abril se ha organizado un taller para que los más pequeños aprendan sobre el cirio pascual, elaborando y pintando la vela que es símbolo y luz de Cristo resucitado.
El taller tendrá lugar en los salones parroquiales del Sagrado Corazón, a las 17:00 horas y se ha planteado para niños y niñas de entre 6 y 12 años.
Mediante esta actividad familiar, los pequeños aprenderán el significado de los símbolos que aparecen representados en el cirio pascual: Alfa, omega, el año, las llagas y la cruz.
En este sentido, podrán compartir un ambiente de fe con otros niños, socializando y divirtiéndose, en una catequesis lúdica que les formará en la fe, mientras diseñan su propio diseño de la luz de Jesucristo.
No en vano, el objetivo principal es que los jóvenes asistentes conozcan lo que representa el cirio pascual.
Para poder asistir a este taller, basta con ponerse en contacto con la parroquia a través de sus perfiles de redes sociales (Facebook e Instagram) o acudir en persona al despacho parroquial en horario de atención: Martes y Viernes de 18:00 a 19.30 horas y Jueves de 10.30 a 12:00 horas.
Las plazas para este taller son limitadas, por lo que desde la parroquia del Sagrado Corazón animan a la ciudadanía a llenar la Pascua de color y fe, sumándose a esta iniciativa lúdica, a la par que educativa.
Cirio pascual
El cirio pascual es uno de los símbolos más significativos de la liturgia cristiana, especialmente durante la celebración de la Semana Santa y el tiempo de Pascua. Se trata de una vela de gran tamaño que se enciende por primera vez en la Vigilia Pascual, la noche del Sábado Santo y que simboliza la luz de Cristo resucitado frente a la oscuridad.
Este cirio, habitualmente elaborado con cera natural por su evocación a la divinidad, presenta una serie de elementos característicos cargados de significado. Entre ellos, destaca la cruz, que representa el sacrificio de Jesús; las letras alfa y omega, primera y última del alfabeto griego, que aluden a Cristo como principio y fin de todas las cosas; y el año en curso, que indica que la presencia de Cristo es actual y permanente. Además, suele incluir 5 granos de incienso, que evocan las llagas de la crucifixión.
Durante la ceremonia de la Vigilia Pascual, se bendice el fuego con el que se enciende el cirio pascual que presidirá los actos durante todo el tiempo pascual, se lee la palabra de Dios, que está acompañada por la homilía.
Es en esa noche también cuando se vuelve a cantar el canto de alabanza previo a la proclamación del Santo Evangelio, el ¡Aleluya!, que se entona en honor a Jesucristo resucitado de entre los muertos.
La celebración de la Eucaristía del Domingo de Resurrección puede durar toda la noche, dependiendo de la duración de los salmos que se canten o de otra serie de elementos accesorios propios de este evento religioso.
A lo largo del tiempo pascual, el cirio permanece encendido en las celebraciones litúrgicas más importantes y también está presente en momentos clave como los bautizos y los funerales, reforzando su carácter de símbolo de vida y trascendencia.
Más allá de su valor litúrgico, el cirio pascual representa para los creyentes un mensaje de renovación, fe y esperanza, recordando cada año el núcleo central del cristianismo: La resurrección de Cristo y la promesa de vida eterna.








