La ciudad de Melilla ha sido testigo, una vez más, de La Gran Movida, uno de los mayores eventos juveniles del año. Concluida tras una semana de pruebas intensas, alta participación y una competitividad feroz, el balance que deja la organización es, a pesar del desgaste, positivo y lleno de aprendizajes.
Javier Martín, responsable de la organización, lo resume sin rodeos: “Ha sido una edición muy difícil. Tremendamente intensa. Una de las más complejas que he vivido”. Y no lo dice a la ligera. Martín ha estado detrás de al menos cinco o seis ediciones anteriores, y reconoce que la de este año ha supuesto un auténtico reto por la alta exigencia logística y emocional.
Uno de los pilares de esta edición fue, precisamente, el diseño de una estructura de pruebas muy variadas, tanto en formato como en dificultad. Cada día contó con pruebas de “envergadura fuerte”, complementadas por otras más equilibradas, lo que garantizó dinamismo pero también implicó una mayor exigencia organizativa. “Teníamos claro que queríamos variedad.
La energía juvenil, motor habitual de estos encuentros, este año vino también con una gran dosis de competitividad. “La gente venía con muchas ganas de ganar, a veces más que de divertirse”, confesó Martín.
La Gran Movida cerró con broche de oro: una fiesta final con DJ, copas y ambiente festivo que buscó dar la sensación de un evento grande, a la altura del esfuerzo realizado. “Queríamos que tuviesen la percepción de estar en un formato serio, completo, desde la introducción hasta el cierre”, señaló.
De cara al futuro, Martín no duda en repetir, pues el material, las ganas yla estructura profesional las tiene garantizada.
“Estoy orgulloso. Las pruebas gustaron, fueron originales, divertidas. A nivel técnico todo salió perfecto.”.
La Gran Movida cierra así una edición difícil pero fructífera. Melilla ha vuelto a vibrar con su juventud activa, creativa y apasionada. Y aunque no todos han terminado igual de contentos con su clasificación, el evento en sí se consolida como un referente. Porque si algo está claro, es que la movida fue, sin duda, grande.








